- La Policía Local reforzará los controles en entornos escolares, institutos, parques y otros puntos con consumo detectado en la vía pública.
- Las jornadas de guías caninos celebradas en la ciudad dejaron 24 actas por tenencia de estupefacientes y una denuncia a un conductor que dio positivo en cocaína.
La Policía Local de Alcalá de Henares reforzará los controles en algunos de los puntos más sensibles de la ciudad con su nueva unidad canina propia. El dispositivo se centrará sobre todo en entornos escolares, institutos, parques y zonas donde se ha detectado consumo o pequeño tráfico de drogas en la vía pública.
El anuncio llega tras el balance de las Jornadas de Guías Caninos celebradas en la ciudad, en las que participaron distintas unidades especializadas. Según los datos facilitados por el área de Seguridad Ciudadana, estas actuaciones se saldaron con 24 actas por tenencia de estupefacientes en la vía pública, además de otras intervenciones relevantes.
De ese total, 14 actas se tramitaron por infracciones de la Ley Orgánica 4/2015 en espacios como el parque Magallanes, la plaza de la Alegría, la plaza Primero de Mayo, la plaza del Barro y la plaza de San Francisco de Asís. Otras 7 se registraron en las estaciones de Cercanías de La Garena y Alcalá Centro, dos enclaves con gran afluencia diaria.
Uno de los dispositivos permitió además detectar sustancias estupefacientes en un vehículo VTC en la glorieta de 25 Villas. Tras la actuación de la unidad de atestados, se realizó una prueba de drogas al conductor, que dio positivo en cocaína, por lo que fue denunciado administrativamente conforme al artículo 14 de la Ley de Seguridad Vial.
La concejala de Seguridad Ciudadana, Orlena de Miguel, señaló que estas jornadas han servido para comprobar la eficacia de este tipo de controles y defendió que la nueva unidad canina permitirá reforzar de forma estable la vigilancia en los entornos más sensibles.
Con este paso, el Ayuntamiento busca consolidar una línea de actuación centrada en la prevención y la disuasión en el espacio público. La evolución de estos dispositivos en las próximas semanas permitirá medir si esa mayor presencia policial logra reducir el consumo visible y el menudeo en los puntos señalados.










