- España se corona campeona de Europa en katas tras una vibrante final contra Italia.
- Alejandro Galán y Raúl Martín, dos jóvenes talentos de Alcalá, lideran el triunfo del combinado nacional.
Europa vuelve a rendirse ante el kárate español. El equipo absoluto masculino de katas se ha coronado campeón continental tras imponerse en una final de alto voltaje al conjunto italiano, firmando una actuación tan técnica como emocionante. El triunfo, conseguido con una ejecución sobresaliente del kata Paiku, confirma el buen momento de una selección joven pero sobradamente preparada.
El campeonato no fue un paseo. En la ronda inicial, España tuvo que exprimir al máximo su precisión para superar a Francia por un ajustado 0,2. La tensión inicial dio paso a una semifinal más cómoda frente a Montenegro, donde los españoles se impusieron con solvencia por 1,5 puntos. Italia, por su parte, llegaba a la final tras vencer con autoridad a Inglaterra y Turquía.
El duelo decisivo enfrentó dos formas de entender el kata: Paiku por parte del combinado español, y Sochin por los transalpinos. El marcador lo dice todo: 42,7 para España frente a los 42,4 de Italia. Una diferencia sutil que premia la sincronía, el control y la expresión técnica de los nuestros.
Alejandro Galán, Raúl Martín, Iván Martín y Salvador Balbuena conforman este nuevo equipo nacional, dirigido por el seleccionador José A. Albuquerque. Galán y Martín, naturales de Alcalá de Henares, representan con orgullo a la ciudad complutense desde el tatami, con el respaldo de los clubes Olimpia y Pablo Armenteros.
El Ayuntamiento de Alcalá no ha tardado en sumarse a las felicitaciones, destacando el papel de sus deportistas como embajadores de la ciudad en el ámbito deportivo europeo. «Orgullo alcalaíno», reza el mensaje institucional compartido en redes sociales.
El éxito del conjunto masculino se ve además acompañado por el oro conseguido por el equipo femenino, un doblete que sitúa a España en la cima del kárate europeo. Juventud, disciplina y pasión por el deporte: los ingredientes de un sueño cumplido sobre el tatami.
