- El Club Olimpia compitió del 10 al 12 de abril en La Nucía, sede del Campeonato de España Master de karate.
- Pedro García fue tercero en kumite veteranos y Carmen Palou terminó quinta en kata tras entrar en la repesca.
Seguir compitiendo al máximo nivel después de los 50 años no es habitual en todos los deportes, pero sí forma parte de la realidad del karate nacional. El Campeonato de España Master, celebrado este fin de semana en La Nucía (Alicante), volvió a reunir a deportistas veteranos que mantienen la exigencia competitiva y el pulso por las medallas. En ese escenario, el Club Olimpia cerró su participación con un podio nacional y otra presencia destacada entre las mejores de su categoría.
La cita, organizada por la Real Federación Española de Karate, se disputó entre el 10 y el 12 de abril y reunió a competidores de distintos puntos del país en varias categorías de kata y kumite. En el caso del Club Olimpia, la representación llegó en dos pruebas distintas: Carmen Palou en kata femenina veteranas de 56 a 60 años y Pedro García en kumite veteranos de 51 a 60 años en más de 75 kilos.
La participación de Carmen Palou se resolvió el sábado, en la jornada reservada para la modalidad de kata. Tras librar la primera ronda, accedió directamente al siguiente cruce, donde se enfrentó a la madrileña Gema Rodríguez. Ese encuentro terminó con un 5-0 en contra para la deportista del Olimpia, un resultado que le cerró el paso directo a las medallas, aunque todavía mantenía una vía abierta para seguir en competición.
Esa opción llegó por la repesca, ya que su rival alcanzó la final y reabrió las posibilidades de Carmen Palou de pelear por el podio. En el combate por el tercer puesto se midió a la asturiana Yolanda de la Roca, pero finalmente se quedó a las puertas de las medallas. El balance fue un quinto puesto en un campeonato nacional, un resultado que denota presencia y fuerza en una cita de este nivel.
El domingo fue el turno de Pedro García, que abrió su participación en kumite con una actuación sólida desde el primer combate. En su estreno derrotó al gallego Carlos Emilio Felez por 4-1, un marcador que le permitió avanzar con solvencia. En la segunda ronda volvió a imponerse con claridad, esta vez ante el castellano-manchego Ángel Jiménez, al que superó por 5-1 para meterse en la lucha por las medallas.
La semifinal dejó el episodio más decisivo de toda su competición. Pedro García se enfrentó al andaluz José Ignacio Pozueta en un combate muy ajustado, que comenzó con ventaja para su rival. El competidor del Club Olimpia logró rehacerse y remontó hasta situarse por delante por 4-3 en los instantes finales, cuando parecía tener encarrilado el pase a la final. Sin embargo, una acción en el último segundo cambió por completo el desenlace.
Con varias amonestaciones acumuladas durante el combate, Pedro salió fuera del tatami en la acción final para evitar una técnica del rival. Los jueces detuvieron el encuentro y, tras deliberar, decretaron hansoku, es decir, descalificación por acumulación de sanciones. La decisión dejó sin efecto un resultado que, en términos deportivos, le daba la victoria sobre el tapiz, y le apartó de la final cuando estaba a un paso de disputarla.
Lejos de venirse abajo tras ese golpe, Pedro García tuvo que recomponerse de inmediato para afrontar el combate por el tercer puesto. Lo hizo ante el valenciano Juan Francisco Oña y resolvió el cruce con autoridad, imponiéndose por 3-0 para asegurarse la medalla de bronce. El tercer puesto confirmó una trayectoria competitiva notable en el campeonato y dejó al Club Olimpia con presencia en el podio nacional.
El resultado conjunto del club se cerró así con un bronce y un quinto puesto en una competición de ámbito estatal, una actuación que refleja continuidad y nivel en categorías veteranas.
El Campeonato de España Master vuelve a demostrar cada temporada que la competición veterana es un circuito exigente en el que hay combates de alta tensión, decisiones arbitrales determinantes y peleas muy cerradas por las medallas. Para el Club Olimpia, la cita de La Nucía deja un balance positivo y la confirmación de que sigue teniendo presencia en un nivel nacional que no resulta sencillo sostener año tras año.










