- La cobertura bucodental pública incorpora nuevas prestaciones preventivas y asistenciales para colectivos con necesidades específicas.
- Los tratamientos incluidos dependerán del grupo beneficiario y no abarcan ortodoncias, estética, implantes ni prótesis generales.
La atención dental pública va a ampliar su cobertura con nuevas prestaciones dirigidas a los colectivos que más pueden necesitar seguimiento, prevención o tratamiento básico. El cambio afecta especialmente a menores, embarazadas, personas con discapacidad, pacientes con cáncer de cabeza y cuello y mayores de 65 años, que irán teniendo acceso a más servicios dentro del Sistema Nacional de Salud.
La medida no significa que todos los tratamientos dentales pasen a ser gratuitos. La cobertura pública se centra en actuaciones concretas de prevención, revisión, diagnóstico y tratamiento de determinados problemas bucodentales. La aplicación práctica dependerá de la organización sanitaria de cada comunidad autónoma, ya que son los servicios autonómicos de salud los que prestan la atención directa.
Para toda la población, la cartera pública incluye información sobre higiene oral, consejo odontológico, tratamiento de procesos agudos, atención farmacológica cuando sea necesaria, extracciones, cirugía menor de la cavidad oral y detección precoz de lesiones premalignas. También se contemplan actuaciones ante infecciones, inflamaciones, traumatismos, heridas o lesiones en la mucosa oral.
Los menores y jóvenes tendrán acceso a revisiones periódicas y a tratamientos preventivos cuando estén indicados. Entre ellos se incluyen limpiezas, aplicación de sustancias remineralizantes, antisépticas o desensibilizantes, sellado de fosas y fisuras, empastes en determinados casos y tratamientos relacionados con traumatismos en incisivos y caninos definitivos.
Las personas con discapacidad también podrán beneficiarse de prestaciones adicionales cuando cumplan los criterios previstos. En el caso de mayores de 14 años con discapacidad intelectual o con una limitación importante de movilidad en los miembros superiores, se contemplan revisiones, tratamientos preventivos y determinadas actuaciones restauradoras, siempre según indicación clínica.
Las embarazadas dispondrán de exploración clínica y, cuando proceda, limpieza dental y aplicación de sustancias preventivas o desensibilizantes. La atención bucodental durante el embarazo permite detectar y tratar problemas frecuentes en esta etapa, como inflamación de encías o mayor sensibilidad oral, sin que ello implique una cobertura dental completa.
Los pacientes diagnosticados de cáncer en la zona de cabeza y cuello también tendrán prestaciones específicas. En estos casos, la atención se orienta a valorar el estado de la boca, prevenir complicaciones y aplicar tratamientos de apoyo cuando estén indicados dentro de la cartera pública.
La principal ampliación afecta a las personas mayores de 65 años. Para este grupo se prevén evaluaciones periódicas del estado bucal, tratamientos preventivos frente a la caries, empastes cuando ya hayan aparecido lesiones, limpiezas dentales y extracciones de piezas que no puedan conservarse.
Quedan fuera de la cobertura general los tratamientos de ortodoncia, los procedimientos exclusivamente estéticos, los implantes dentales y las prótesis, salvo los supuestos incluidos en la cartera común de prestación ortoprotésica. Tampoco se financian determinados tratamientos pulpares u obturaciones que no encajen en los casos previstos.
La ampliación irá incorporándose de forma progresiva en los servicios públicos de salud. Para los pacientes, el cambio supone que determinados cuidados dentales básicos y preventivos pasarán a estar cubiertos para grupos concretos, aunque seguirá siendo necesario consultar en atención primaria o en la unidad de salud bucodental qué prestaciones corresponden en cada caso.
