- El riesgo aumenta con el uso prolongado, aunque la EMA mantiene que la probabilidad absoluta de desarrollar meningioma es muy baja.
- Desogestrel y etonogestrel quedan contraindicados en pacientes con meningioma actual o antecedentes de este tipo de tumor.
La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios ha incorporado nuevas advertencias de seguridad para los medicamentos que contienen desogestrel o etonogestrel, dos progestágenos utilizados fundamentalmente como anticonceptivos hormonales. La actualización, recogida en el boletín de farmacovigilancia publicado el 4 de septiembre, responde a los resultados de un estudio que identifica una asociación entre el uso actual y prolongado de estos tratamientos y un aumento del riesgo de desarrollar un meningioma intracraneal.
El análisis detectó este incremento entre mujeres que utilizaban desogestrel durante un año o más y observó que el riesgo crecía conforme aumentaba la duración del tratamiento, con una asociación más elevada después de siete años. La Agencia Europea de Medicamentos precisa, sin embargo, que la probabilidad absoluta continúa siendo muy baja y estima aproximadamente un meningioma adicional por cada 67.300 mujeres que utilizan medicamentos con desogestrel o etonogestrel.
Los meningiomas son tumores que se desarrollan en las membranas que rodean el cerebro y la médula espinal y, en la mayoría de los casos, son benignos y crecen lentamente. Su localización puede ocasionar problemas importantes en determinadas circunstancias, por lo que las autoridades europeas han acordado reforzar las advertencias y establecer nuevas medidas destinadas a identificar precozmente posibles síntomas durante el tratamiento.
La nueva información contraindica el empleo de desogestrel y etonogestrel en personas que tengan un meningioma o hayan sufrido anteriormente este tipo de tumor. La AEMPS establece además que las pacientes en tratamiento deben ser vigiladas ante posibles síntomas compatibles, mientras que la EMA señala que, si se diagnostica un meningioma durante el uso de estos medicamentos, el tratamiento debe interrumpirse conforme a las nuevas recomendaciones de seguridad.
Entre los síntomas que la EMA identifica para esta vigilancia figuran cambios en la visión, pérdida de audición o zumbidos en los oídos, pérdida de olfato, empeoramiento de los dolores de cabeza, alteraciones de memoria, convulsiones o debilidad en brazos y piernas. La presencia de estos síntomas no implica por sí sola un diagnóstico de meningioma, pero forma parte de la información que las autoridades sanitarias incorporan ahora a las medidas de seguimiento de estos tratamientos.
El riesgo observado también fue mayor entre mujeres que anteriormente habían recibido otros progestágenos cuya asociación con el meningioma ya estaba establecida. La AEMPS indica que estos tratamientos previos deben tenerse en cuenta antes de iniciar desogestrel o etonogestrel y añade que los datos disponibles muestran una disminución del riesgo después de suspender el desogestrel, sin observarse el incremento pasado un año desde su discontinuación.
El desogestrel se utiliza principalmente en anticonceptivos administrados mediante comprimidos orales, mientras que el etonogestrel está presente en implantes anticonceptivos y también, combinado con etinilestradiol, en determinados anillos vaginales. Las autoridades sanitarias actualizarán la información de estos medicamentos para incorporar el meningioma entre sus posibles reacciones adversas, además de las nuevas contraindicaciones y advertencias acordadas dentro del sistema europeo de farmacovigilancia.
Las usuarias de Alcalá que estén utilizando alguno de estos anticonceptivos pueden comprobar el principio activo en el envase y el prospecto y consultar con su médico, matrona o farmacéutico las nuevas advertencias cuando resulte necesario. La actualización no implica que el meningioma sea frecuente entre las usuarias: la propia EMA subraya que el riesgo absoluto continúa siendo muy bajo, aunque considera necesario reforzar la vigilancia especialmente cuando los tratamientos se prolongan durante varios años.
