- La entidad ha confirmado una colaboración económica de Fundación Ibercaja en el último trimestre de 2025 dentro de su convocatoria de Proyectos Sociales.
- Fundación Alma atendió a 30 menores en el curso 2024/2025 y suma 55 desde el inicio de su actividad, centrada en refuerzo escolar y acompañamiento social.
Fundación Alma ha recibido una colaboración económica de Fundación Ibercaja en el último trimestre de 2025, dentro de la convocatoria de Proyectos Sociales de la entidad financiera. La ayuda llega en un momento clave para la continuidad del proyecto que desarrolla en Alcalá de Henares, centrado en el apoyo educativo a menores en situación de desventaja social y en el acompañamiento a sus familias.
La fundación trabaja desde 2022 con un modelo de intervención de tarde, en su centro de la calle Torrelaguna, donde combina refuerzo escolar, seguimiento educativo y actividades socioeducativas. El objetivo, de acuerdo con la información facilitada por la propia entidad, es ofrecer un espacio estable fuera del horario lectivo para niños y niñas con necesidades de apoyo, tanto académicas como sociales.
El último curso completo, 2024/2025, arrancó el 2 de septiembre de 2024 y cerró con 30 menores atendidos. Desde la puesta en marcha del proyecto, la entidad cifra en 55 los alumnos que han pasado por el programa. Son dos datos relevantes porque reflejan una actividad sostenida en el tiempo y no una intervención puntual, algo especialmente importante en proyectos comunitarios donde la continuidad del vínculo con los menores suele ser determinante.
El núcleo del trabajo sigue siendo el refuerzo educativo. Fundación Alma plantea este acompañamiento como una herramienta para prevenir desigualdades desde edades tempranas, con apoyo en tareas escolares, hábitos de estudio y seguimiento cotidiano. Ese enfoque se completa con orientación, un entorno seguro de tarde y una rutina estable, tres elementos habituales en los programas de prevención del riesgo social vinculados a infancia.
Además del apoyo escolar, la fundación incorpora actividades culturales como parte de su intervención educativa. Una de las iniciativas que repite cada año es el Proyecto Arte, que concentra durante dos semanas un trabajo específico con un artista —como Picasso, Miró o Kandinsky— para acercar a los menores a la cultura y al lenguaje artístico. La propuesta busca ampliar referentes y estimular habilidades creativas en un entorno donde muchas familias no siempre tienen fácil acceso a actividades culturales fuera del colegio.
Junto al trabajo en aula, la fundación mantiene una programación de salidas y actividades con enfoque educativo. Durante el curso, los menores participaron en una visita al yacimiento de Complutum y en actividades en el Museo Arqueológico y Paleontológico, donde la entidad vinculó la salida a contenidos de historia y patrimonio. También acudieron a la exposición “Mujeres Leyendas del Deporte”, organizada por la Concejalía de Igualdad, dentro de una línea de trabajo que incorpora contenidos de igualdad y referentes femeninos.
La actividad del curso no se limita a excursiones. El programa incluye acciones ligadas al calendario escolar y comunitario, como Carnaval, campañas de Navidad o jornadas temáticas por el Día Internacional de la Mujer, el Día Internacional de la Niña y el Día Mundial de la Infancia. En este tipo de proyectos, estas fechas suelen utilizarse para trabajar derechos, convivencia y participación en grupo, además de reforzar la asistencia y la implicación de los menores en el día a día del centro.
La propia evolución del proyecto muestra además otro rasgo habitual en entidades pequeñas del tercer sector: la combinación de intervención educativa y apoyo material para sostener rutinas básicas. En ese terreno, Fundación Alma mantiene una colaboración con el Banco de Alimentos a través de un convenio por el que recibe alimentos mensualmente destinados a las meriendas que ofrece a los niños que acuden a diario al centro. En proyectos de refuerzo educativo como este, ese componente —aparentemente menor— suele ser clave para garantizar la asistencia regular y para aliviar, aunque sea parcialmente, la presión económica de algunas familias.
En ese contexto, la ayuda de Fundación Ibercaja tiene un valor especialmente relevante para la estabilidad del proyecto. La convocatoria de Proyectos Sociales de la fundación bancaria está dirigida a entidades sin ánimo de lucro y se orienta a iniciativas de acción social vinculadas, entre otros ámbitos, a la educación, el empleo y la atención a colectivos vulnerables. La incorporación de esta financiación refuerza la capacidad de Fundación Alma para sostener una atención continuada, que es precisamente una de las principales dificultades de los proyectos sociales de proximidad.
Más allá de la ayuda puntual, la noticia confirma un paso importante para una entidad que, en apenas tres años, ha consolidado una actividad regular con infancia y familias. En un escenario en el que muchas iniciativas locales dependen de cuotas, donaciones y colaboraciones externas para sobrevivir, acceder a convocatorias competitivas como la de Fundación Ibercaja no solo aporta recursos: también respalda la continuidad de un trabajo diario que suele tener su impacto real a medio y largo plazo.










