- La presidenta madrileña abrió el curso universitario 2025/26 en la Universidad de Alcalá, con 330.000 estudiantes en la región.
- El acto estuvo marcado por protestas sindicales que reclamaban más financiación y criticaban la postura del Gobierno regional sobre Palestina.
El curso universitario 2025/26 comenzó este viernes en la Universidad de Alcalá con la participación de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. La mandataria regional subrayó la relevancia de las universidades como “embajadoras” de la región en el mundo y defendió un año académico “extraordinario”, en un acto en el que no faltaron manifestaciones críticas en el exterior del Paraninfo.
Durante su discurso, Díaz Ayuso reiteró su rechazo a lo que denominó «cancelación y sectarismo» en las aulas, alertando contra el uso de la universidad como espacio de «guerra ideológica». En este sentido, defendió que la educación debe centrarse en el conocimiento y el pensamiento crítico, no en la «manipulación» ni en la «colectivización». Sus palabras se produjeron en un contexto de protestas convocadas por sindicatos que reclamaban un aumento de la financiación universitaria y expresaban su rechazo a la postura del Ejecutivo regional respecto al conflicto en Palestina.
Más allá de su apelación ideológica, la presidenta anunció medidas de calado en materia educativa. Recordó que en 2025 la Comunidad de Madrid ha incrementado un 4,25% la inversión en el sistema universitario, alcanzando los 1.164 millones de euros. Además, destacó la aprobación de la mayor oferta de empleo público de la historia del sector con 1.328 nuevas plazas de profesorado, investigadores y personal de administración, junto con 15 millones destinados a becas para estudiantes con dificultades económicas.
Entre los planes en marcha, Ayuso aludió a la construcción de un nuevo campus de la Universidad Politécnica en San Sebastián de los Reyes, especializado en ingeniería, tecnología, ciencias y matemáticas, en un entorno marcado por la presencia de empresas de esos sectores. También defendió la futura Ley de Enseñanzas Superiores, Universidades y Ciencia (LESUC), aún en proceso de redacción, como un marco que reforzará la colaboración entre universidad, empresas y formación profesional.
La presidenta subrayó igualmente el papel de programas de atracción de talento como las ayudas Gabriela Morreale, la convocatoria César Nombela y el nuevo programa Américo Castro, enfocado en la incorporación de profesores visitantes, especialmente hispanoamericanos.
El arranque del curso deja cifras que confirman el peso de Madrid en el panorama universitario nacional: cerca de 330.000 estudiantes cursan estudios en los 19 centros públicos y privados de la región, lo que supone el 22,4% del total de alumnos de España. La concentración convierte a la comunidad en un referente europeo en enseñanza superior.
El acto académico en Alcalá dejó patente, en paralelo, la tensión entre la reivindicación política y las demandas sindicales. Mientras Ayuso apelaba al trabajo conjunto para un curso “extraordinario”, las protestas recordaban las dificultades de financiación y el debate sobre el papel social de la universidad. Una dualidad que marcará, previsiblemente, el desarrollo del nuevo curso en Madrid.










