Judith Piquet hace balance del apagón y valora la reacción de Alcalá como “un ejemplo de compromiso colectivo”

El apagón eléctrico de ámbito nacional registrado ayer dejó sin suministro a buena parte de España, afectando de forma significativa a Alcalá de Henares. La ciudad complutense sufrió una interrupción total del fluido eléctrico hasta bien entrada la medianoche del lunes, alterando el funcionamiento de servicios, comercios y comunicaciones.

Esta mañana, la alcaldesa de Alcalá de Henares, Judith Piquet, ha comparecido en rueda de prensa para informar sobre la gestión de la jornada y valorar el desarrollo de los acontecimientos.

“Quiero destacar la absoluta profesionalidad, rapidez y compromiso ejemplar de todos los servicios municipales”, declaró Piquet, quien expresó su especial agradecimiento a la Policía Local, Protección Civil y el Parque Municipal de Servicios.

Con el colapso de las comunicaciones digitales y telefónicas, el equipo de gobierno se trasladó a la Jefatura de Policía Local, donde se estableció un puesto de mando operativo. Desde este punto, mediante el sistema de emisoras Tetra, se coordinó la respuesta municipal.

El dispositivo estuvo encabezado por la propia alcaldesa, la concejala de Seguridad, Orlena de Miguel, el comisario principal de Policía Local, Luis Antonio Moreno, y el jefe del Parque Municipal de Servicios, Javier Cardeñas, junto a responsables de Protección Civil.

Desde el primer momento, las autoridades locales se centraron en proteger a los colectivos vulnerables. Patrullas de Policía Local y efectivos del Cuerpo Nacional de Policía supervisaron centros hospitalarios, residencias de mayores y domicilios particulares. También se dotó a ambulancias y vehículos de Protección Civil con oxígeno suplementario «por si alguien lo necesitaba», en palabras de la alcaldesa. Finalmente, no fue necesario realizar intervenciones médicas graves.

Durante el apagón, se produjeron algunas incidencias: la Policía Local y los bomberos auxiliaron a once personas atrapadas en ascensores y atendieron una inundación en la calle Melilla. Asimismo, se registraron un intento de acceso no autorizado en una oficina bancaria, otro en un concesionario y una falsa alarma en una farmacia.

Una de las acciones destacadas fue la organización de un dispositivo de acogida en la Jefatura de Policía Local para menores cuyos padres no pudieron llegar a tiempo a los centros escolares. «Estuvieron perfectamente cuidados, merendando, jugando, y lo vivieron como una anécdota», explicó Piquet.

Respecto al suministro de agua, una de las principales preocupaciones, la alcaldesa confirmó que, gracias a la actuación de los técnicos de la ETAP (Estación de Tratamiento de Agua Potable) de la Mancomunidad de Aguas del Sorbe, el servicio no se interrumpió en ningún momento, aunque algunas zonas altas de la ciudad sufrieron ligeras pérdidas de presión. «La calidad del agua estuvo garantizada», aseguró.

En relación al alumbrado público, Piquet explicó que «los relojes astronómicos que regulan el alumbrado se desprogramaron por falta de energía», y que el Parque de Servicios está trabajando para reprogramarlos manualmente.

Con el objetivo de facilitar la recuperación de la normalidad, el Ayuntamiento ha suspendido el pago en las zonas de aparcamiento regulado hasta las 16:00 horas del viernes. Por su parte, los autobuses interurbanos fueron gratuitos durante la jornada, aunque los urbanos no pudieron adherirse a la medida por depender directamente del Consorcio Regional de Transportes.

Piquet también anunció que se elaborará un protocolo específico para afrontar futuras situaciones de emergencia, centrado en la mejora de la coordinación en centros educativos, las comunicaciones internas y la logística de emergencia. «Este apagón nos ha hecho ver que el sistema Tetra ha sido fundamental. Lo reforzaremos para que, si vuelve a ocurrir algo parecido, estemos aún mejor preparados», concluyó.

La alcaldesa finalizó su intervención agradeciendo el esfuerzo de trabajadores municipales, cuerpos de seguridad, voluntarios y vecinos: «Fue un día caótico, sí, pero también un ejemplo de compromiso colectivo».

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