El PSOE hace balance de los «dos años en blanco» de PP y VOX al frente del Ayuntamiento con la alcaldesa imputada y el «abandono de los barrios»

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El Grupo Municipal Socialista de Alcalá de Henares ha emitido un comunicado en el que realiza un balance crítico de los dos primeros años del mandato del equipo de Gobierno formado por PP y VOX, liderado por la alcaldesa Judith Piquet. En su análisis, los socialistas denuncian la falta de rumbo del Ejecutivo local y una gestión que, según afirman, ha estado marcada por decisiones ideológicas, retrocesos en materia cultural y social, y por una «preocupante judicialización» de la figura de la alcaldesa.

El PSOE asegura que los únicos proyectos ejecutados durante el actual mandato corresponden a iniciativas impulsadas en la anterior legislatura, bajo la dirección del exalcalde socialista Javier Rodríguez Palacios. Entre ellos mencionan la renovación de la Plaza de San Lucas, la reforma de las dependencias de Servicios Sociales en la Plaza de Navarra, el Centro Sociocultural Ana María Matute (actualmente cerrado), la peatonalización del Casco Histórico o la implementación de la Zona de Bajas Emisiones. Subrayan que varias de estas actuaciones fueron criticadas por PP y VOX en su etapa en la oposición, pese a que ahora las presentan como logros propios.

En el balance ofrecido, los socialistas recuerdan que una de las primeras medidas adoptadas por Judith Piquet tras sellar su acuerdo de gobierno con VOX fue aprobar una subida de su salario como regidora. Asimismo, denuncian que la alcaldesa aseguró para sí un puesto fijo en el Ayuntamiento mediante su autonombramiento como trabajadora municipal, una decisión que califican de «inédita» y «opaca».

Uno de los aspectos más destacados por el PSOE en su comunicado es la situación judicial de la alcaldesa. Judith Piquet está imputada por un presunto delito de infidelidad en la custodia de documentos, una causa que sigue su curso pese a los intentos de su defensa por archivar el procedimiento. Desde el grupo socialista sostienen que «la estrategia de confrontación política promovida por el equipo de Gobierno pretende desviar la atención sobre esta cuestión».

El PSOE acusa al Gobierno de PP y VOX de imponer una «censura ideológica» que se ha traducido, según apuntan, en la desaparición de iniciativas culturales y sociales como el Festival Gigante, obras teatrales vetadas, la eliminación de la concejalía de Diversidad, la supresión de eventos como Mobile Alcalá, Música en el Río o la Marcha Zombie. Estas decisiones son interpretadas por los socialistas como una muestra de «falta de sensibilidad con la diversidad y la pluralidad de la ciudad».

El balance socialista también critica el «tasazo del agua» y el «tarifazo» en la zona azul como ejemplos de incumplimientos del programa electoral del Partido Popular. Asimismo, recuerdan que VOX prometió eliminar la Zona de Bajas Emisiones y revertir la peatonalización del centro, algo que no solo no ha ocurrido, sino que se ha consolidado.

En último lugar, el PSOE denuncia el «abandono» de los barrios, el deterioro de zonas verdes y deportivas, la falta de personal en espacios municipales y la ausencia del servicio de grúa durante más de un año, lo que, según afirman, ha derivado en una ciudad con cepos y vehículos abandonados en la vía pública. En su conclusión, los socialistas afirman que «la cuenta atrás ha comenzado» para revertir esta situación y recuperar un proyecto de ciudad «ilusionante y constructivo».

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