- El proyecto piloto conecta balizas luminosas al sistema SIGESCA para ubicar equipos, avances y cortes de carril.
- Primeras pruebas en los próximos meses desde el Centro de Conservación de Chapinería, referente para la zona oeste.
La Comunidad de Madrid ensaya un nuevo sistema para que los conductores conozcan en tiempo real dónde se están realizando obras de conservación y qué afecciones tienen sobre la circulación. La iniciativa, presentada en el Centro de Conservación de Carreteras de Chapinería, plantea el uso de balizas luminosas que, además de señalizar sobre el terreno, transmiten su localización y estado a una plataforma de gestión. El objetivo es doble: ordenar mejor los trabajos en vía y reforzar la seguridad tanto de quienes conducen como de los equipos que actúan a pie de carretera.
El piloto se articula mediante un dispositivo portátil que cumple dos funciones. Por un lado, refuerza la visibilidad del corte o estrechamiento de carril con señal luminosa; por otro, integra un equipo de comunicaciones inalámbricas que envía, de forma telemática, información sobre posición, avance de los trabajos y posibles restricciones de paso. Todos estos datos se vuelcan en SIGESCA, el Sistema de Gestión de Conservación de Carreteras utilizado por la Administración regional para coordinar actuaciones y planificar tareas de mantenimiento.
Durante la demostración celebrada hoy, el viceconsejero de Vivienda, Transportes e Infraestructuras, José María García, subrayó que esta tecnología “permitirá agilizar la circulación y mejorar tanto la seguridad de los conductores, como la de los propios trabajadores que llevan a cabo las labores de reparación”. También apuntó a la utilidad analítica del sistema al generar registros de “afecciones al tráfico en las vías”, que pueden orientar decisiones futuras sobre horarios de obra, desvíos o refuerzos de señalización.
El proyecto contempla, además, explorar la interoperabilidad con sistemas de a bordo en vehículos conectados. Según explicó García, “en un futuro, [podrá] notificar directamente a los vehículos sobre cualquier restricción de paso, a través de señal GPS”. Aunque esta funcionalidad depende de la evolución del parque móvil y de los estándares de comunicación vial, la Administración autonómica plantea sentar las bases para su despliegue cuando el ecosistema tecnológico lo permita.
Las primeras pruebas se realizarán en los próximos meses sobre obras de mantenimiento ya programadas y se monitorizarán desde el Centro de Chapinería, cuyas instalaciones han sido reformadas para prestar servicio específico a la zona oeste de la red autonómica. La fase piloto permitirá evaluar la precisión de la localización, la estabilidad de las comunicaciones, la integración con SIGESCA y la utilidad de los datos generados para la gestión diaria y para series históricas.
Si los resultados confirman mejoras medibles en seguridad y fluidez del tráfico, el Gobierno regional podrá extender el sistema a otros centros de conservación y tipologías de obra. La clave estará en validar la fiabilidad del envío de datos y la coordinación con los protocolos de señalización ya vigentes, de modo que la tecnología complemente —y no sustituya— las medidas físicas que hoy protegen a usuarios y operarios.










