- Los establecimientos con medio siglo de actividad que cambien de titular tendrán una deducción en Transmisiones y Actos Jurídicos.
- La medida busca favorecer el relevo generacional en unos 1.500 negocios de hostelería, servicios y comercio tradicional.
Los negocios que han resistido más de medio siglo de actividad forman parte del paisaje urbano y de la memoria colectiva de los barrios. Conscientes de las dificultades que afrontan en los procesos de traspaso o relevo generacional, la Comunidad ha anunciado una nueva medida fiscal que pretende aligerar la carga impositiva a estos comercios para asegurar su continuidad.
La iniciativa contempla una bonificación del 95% en el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales y en el de Actos Jurídicos Documentados para aquellos establecimientos de comercio, hostelería y servicios con más de 50 años de actividad. Esta reducción se aplicará cuando exista un cambio de titularidad y la actividad se mantenga, favoreciendo así que la tradición de estos negocios no se pierda con el retiro de sus actuales propietarios.
Según las estimaciones oficiales, alrededor de 1.500 establecimientos de toda la región podrían beneficiarse de esta medida. Se trata de locales que, por su antigüedad, no solo han demostrado una notable resistencia frente a las transformaciones económicas y sociales, sino que también forman parte del patrimonio vivo de pueblos y ciudades. Muchos de ellos son bares familiares, comercios textiles, zapaterías o ferreterías que han acompañado a varias generaciones de vecinos.
El momento del relevo suele ser uno de los más delicados en la vida de un negocio. La carga fiscal asociada a una transmisión de titularidad, unida a las dudas sobre la rentabilidad futura, provoca que en muchos casos se opte por cerrar antes que afrontar un traspaso. Con esta bonificación, se elimina buena parte de ese obstáculo económico, lo que podría contribuir a mantener con vida locales emblemáticos y generar confianza en nuevos propietarios dispuestos a continuar con la actividad.
El Ejecutivo autonómico enmarca esta medida dentro de un contexto más amplio de apoyo al tejido empresarial tradicional. Aunque las rebajas fiscales han sido una constante en los últimos años, esta iniciativa se centra en un sector muy concreto, con la intención de proteger el valor cultural y económico que representan los comercios con solera. En un entorno cada vez más dominado por grandes cadenas y franquicias, mantener la diversidad de la oferta local se percibe como un factor clave para la identidad de los municipios.
La bonificación, que ya está sobre la mesa de la Asamblea regional, abre un nuevo escenario para los comercios históricos. Si logra su objetivo, permitirá no solo aliviar el coste económico de un traspaso, sino también preservar un tejido comercial que dota de carácter y personalidad a los barrios. El reto estará en comprobar si la medida consigue frenar el cierre de estos establecimientos y garantizar su supervivencia frente a la competencia de los grandes operadores.










