- La comitiva recorrió durante más de dos horas el centro histórico y reunió a numeroso público en la calle Mayor y la plaza de Palacio.
- La Agrupación Musical Jesús de Medinaceli de Alcalá acompañó el recorrido con sus marchas durante todo el itinerario.
La Procesión de la Borriquilla ha recorrido este domingo 29 de marzo el casco histórico de Alcalá de Henares en una mañana marcada por la presencia de familias, niños con palmas y numeroso público en varios puntos del itinerario. La comitiva salió a las 10.40 desde la Catedral Magistral y regresó poco antes de las 13.00 después de completar un recorrido de más de dos horas por el centro.
El desfile, correspondiente al Domingo de Ramos, conmemora la entrada de Jesús en Jerusalén y figura entre las citas con mayor asistencia de la Semana Santa complutense. La organización corrió a cargo de la Junta de Cofradías Penitenciales, con participación directa de la Hermandad y Cofradía del Santísimo Cristo Atado a la Columna, Cristo de las Peñas, y María Santísima de las Lágrimas y del Consuelo, encargada de portar el paso. El acompañamiento musical fue de la Agrupación Musical Jesús de Medinaceli de Alcalá.
El recorrido arrancó en la Catedral Magistral y avanzó por la plaza de Santa Lucía, la calle Santos Niños y la calle San Juan hasta la plaza de Palacio. Allí, en la plaza de Armas del Palacio Arzobispal, se celebró hacia las 11.00 la bendición de las palmas y los ramos, uno de los momentos centrales del Domingo de Ramos. El acto estuvo presidido por el obispo de Alcalá de Henares, Antonio Prieto Lucena.
La bendición de las palmas es uno de los ritos más reconocibles de esta jornada y mantiene una fuerte dimensión popular. Las palmas y ramas de olivo que llevan los asistentes suelen conservarse después en casa como parte de una tradición muy extendida en la celebración del Domingo de Ramos. En Alcalá, esa imagen volvió a repetirse tanto en el entorno del Palacio Arzobispal como en buena parte del trayecto.
Tras la bendición, la procesión reanudó la marcha sobre las 11.30 y siguió por la plaza de Palacio, la calle Santiago, la calle de la Imagen y la calle Mayor, donde se concentró una parte importante del público. El regreso se completó por Santos Niños y la plaza de Santa Lucía hasta la Catedral. A lo largo del recorrido se mantuvo un ambiente participativo, con especial presencia de familias y menores acompañando el paso.
Ese carácter familiar diferencia a la Borriquilla de otros desfiles procesionales de la semana, más vinculados al silencio y la penitencia. La presencia de niños con palmas y ramas de olivo forma parte de una de las escenas más habituales del Domingo de Ramos y volvió a marcar la imagen de la mañana en el centro histórico. También contribuyó a ello el paso de la comitiva por enclaves muy transitados, lo que facilitó el seguimiento del público durante buena parte del itinerario.
La jornada se desarrolló con normalidad pese a las bajas temperaturas y las rachas de viento registradas a primera hora. Las condiciones meteorológicas no obligaron a alterar ni el horario ni el recorrido previsto, y la asistencia se mantuvo estable en zonas como la Catedral, la plaza de Palacio y la calle Mayor.
La Semana Santa de Alcalá de Henares cuenta con la declaración de Fiesta de Interés Turístico Nacional desde 2019, un reconocimiento ligado al valor patrimonial de sus recorridos, al arraigo de sus cofradías y a la proyección exterior de sus procesiones. El programa previsto para estos días reúne procesiones, actos litúrgicos y convocatorias culturales hasta el Domingo de Resurrección.
La procesión cerró la mañana con una amplia presencia de público en el centro histórico y con una participación especialmente visible de familias y niños, una de las señas de identidad de la Borriquilla dentro del programa de Semana Santa.


















