- Las líneas 223, 227 y 229 han incorporado expediciones concretas al carril Bus-VAO en la A-2, concentradas en los tramos de mayor demanda hacia Madrid por la mañana.
- El sistema ha permitido una circulación más fluida en algunos servicios de entrada a la capital, mientras que el resto de expediciones mantiene los tiempos habituales sin cambios estructurales.
Las pruebas del Bus-VAO en la A-2 han cumplido su primera semana de funcionamiento con la participación parcial de tres líneas interurbanas que conectan Alcalá de Henares con Madrid. El proyecto piloto afecta únicamente a determinadas expediciones de las líneas 223, 227 y 229, sin alterar el conjunto de sus servicios diarios.
Durante estos primeros días, el comportamiento del sistema se ha concentrado en los tramos de mayor presión de tráfico, especialmente en las salidas de primera hora de la mañana. En esos horarios, los autobuses incluidos en la prueba han circulado por el carril reservado, diseñado para reducir la congestión en el acceso a la capital.
En la línea 223, que conecta Alcalá con Avenida de América a través de Vía Complutense y la M-300, las expediciones incluidas en el Bus-VAO han mantenido una mayor regularidad en los tiempos de llegada en comparación con el tráfico general de la A-2, especialmente en los servicios entre las 7:00 y las 9:00 horas.
La línea 227, que da servicio a Espartales, la Universidad de Alcalá y el entorno del Hospital Príncipe de Asturias, ha concentrado su participación en dos expediciones matinales. En estos casos, el uso del carril reservado ha permitido evitar parte de las retenciones habituales en el acceso a Madrid, aunque el impacto global depende de la densidad del tráfico en cada jornada.
En la línea 229, con origen en la zona de Virgen del Val, las expediciones incluidas en la prueba han seguido un patrón similar, con mayor fluidez en los tramos iniciales del recorrido hacia la A-2 durante las horas punta.
El funcionamiento del sistema es parcial, ya que solo determinadas expediciones de cada línea utilizan el Bus-VAO. Esto implica que dentro de una misma línea conviven servicios con y sin acceso al carril reservado, lo que obliga a los usuarios a consultar con precisión el horario concreto de su viaje.
En esta primera semana, el efecto más visible ha sido la reducción de la variabilidad en algunos trayectos de entrada a Madrid en los servicios incluidos en la prueba, mientras que el resto de expediciones mantiene los tiempos habituales condicionados por el tráfico general de la autovía.
El Consorcio Regional de Transportes evaluará el comportamiento del sistema en las próximas semanas para determinar su continuidad y posible ampliación a más expediciones o líneas.










