- Del 16 al 18 de mayo, el festival de food trucks se instala en Alcalá con propuestas culinarias internacionales, música en vivo y actividades para todos los públicos.
- El evento, que coincide con la celebración de La Noche en Blanco, aspira a transformar el espacio urbano en un punto de encuentro social y creativo.
El Parque de O’Donnell se prepara para convertirse en el epicentro del ocio y la gastronomía urbana en Alcalá de Henares. Durante el fin de semana del 16 al 18 de mayo, coincidiendo con La Noche en Blanco, la ciudad acogerá Callejeando Foodfest, un festival que reúne una docena de food trucks, propuestas musicales, artesanía y actividades familiares en uno de los espacios verdes más reconocibles de la ciudad.
Desde las 10:00 horas del viernes 16, los visitantes podrán recorrer un paseo de sabores internacionales servido sobre ruedas: hamburguesas gourmet, tacos mexicanos, comida asiática, opciones veganas… una diversidad gastronómica pensada para todos los paladares. A ello se suma una programación cultural que incluye conciertos, market artesanal y zonas para niños, en una atmósfera festiva y accesible.
Más allá de la oferta culinaria, Callejeando Foodfest propone una experiencia sensorial que reivindica el espacio público como lugar de encuentro y expresión creativa. Bajo esta filosofía, la alta cocina se baja de la tarima para servirse sobre ruedas, en formato informal y con precios populares. El resultado es un evento que fusiona gastronomía y cultura para acercarlas al día a día de la ciudad.
El festival busca también generar comunidad, activando el Parque de O’Donnell como punto de reunión intergeneracional. Talleres infantiles, espectáculos de animación y sesiones de DJ completarán una propuesta que invita al paseo, al descubrimiento y al disfrute compartido.
Callejeando Foodfest se integra así en la programación paralela de La Noche en Blanco, ampliando la oferta cultural del fin de semana con una iniciativa que apuesta por la creatividad y el dinamismo urbano. Alcalá vivirá tres jornadas de sabores, sonidos y encuentros que prometen convertir el Parque de O’Donnell en un hervidero de vida.
