- Se recomienda comprobar el suelo durante cinco segundos antes de pasear y evitar las horas centrales de mayor exposición
- Jadeos constantes, inquietud o lengua muy oscura pueden indicar un golpe de calor que requiere atención veterinaria urgente
La nueva escalada de temperaturas prevista para esta semana vuelve a poner en alerta a quienes conviven con perros en Alcalá de Henares. El calor no solo afecta a las personas: los paseos, el asfalto y los desplazamientos en coche pueden convertirse en situaciones de riesgo para los animales.
La Agencia Estatal de Meteorología ha activado avisos por altas temperaturas en varias comunidades para los próximos días, con máximas de hasta 40 grados en algunas zonas. El episodio llega después de varias jornadas de calor intenso registradas durante la primera mitad de julio.
Una de las comprobaciones más sencillas antes de salir consiste en apoyar el dorso de la mano sobre el suelo durante cinco segundos. Si resulta imposible mantenerlo por el calor, las almohadillas del perro tampoco deberían entrar en contacto con esa superficie.
El riesgo aumenta en calles, aceras y zonas asfaltadas expuestas directamente al sol. Por eso, durante los días más calurosos conviene trasladar los paseos a primera hora de la mañana o al final de la tarde, buscar zonas de sombra y reducir la duración de las salidas.
No todos los perros afrontan el calor de la misma manera. Los cachorros, los animales mayores, los perros con obesidad o problemas cardíacos y determinadas razas presentan un riesgo mayor de sufrir complicaciones cuando aumenta la temperatura.
Los primeros signos que deben vigilar los propietarios son los jadeos constantes, la inquietud, la debilidad y un cambio hacia un tono rojo oscuro en la lengua. Si aparecen, la recomendación es acudir inmediatamente a un centro veterinario, especialmente cuando el animal no mejora al apartarlo del calor.
El coche requiere una precaución específica. No basta con dejar una ventanilla parcialmente abierta ni con aparcar a la sombra, porque la temperatura del habitáculo puede aumentar rápidamente y convertir el interior en un espacio peligroso.
La única opción segura es no dejar al perro dentro del vehículo estacionado. Esta precaución afecta también a trayectos breves en Alcalá, como una parada para hacer una compra o recoger un encargo, aunque el coche esté aparcado bajo un árbol o en un garaje.
En caso de sospecha de golpe de calor, el animal debe trasladarse a un lugar fresco, ofrecerle agua sin forzarle y refrescar progresivamente las zonas más calientes del cuerpo mientras se contacta con un veterinario. No conviene cubrirlo con toallas empapadas ni aplicar hielo directamente sobre la piel.
El calor también puede afectar a perros que viven en viviendas sin climatización. Deben disponer de agua limpia, ventilación y un espacio protegido del sol. En las horas de mayor temperatura, es preferible mantenerlos dentro de casa o en una zona fresca antes que exponerlos a patios, terrazas o azoteas recalentadas.
Los propietarios de Alcalá pueden adaptar la rutina diaria sin eliminar por completo la actividad: paseos cortos, sombra, agua y revisiones frecuentes permiten reducir la exposición. La decisión más importante es evitar el asfalto caliente y no esperar a que aparezcan síntomas para retirar al animal del calor.
