- Los populares acusan a Vox de rechazar en Junta de Gobierno expedientes de seguridad, mantenimiento de colegios y donación de sangre.
- El PP señala que Vox sí apoyó una ocupación de vía pública vinculada a una actividad de su propia concejalía.
El Partido Popular de Alcalá de Henares ha elevado el tono contra Vox tras la última Junta de Gobierno Local. Los populares acusan a sus socios de haber votado en contra de varios expedientes municipales que, según el PP, afectan a servicios ordinarios de la ciudad, entre ellos la instalación de cámaras de seguridad en el recinto ferial, actuaciones en centros educativos y la autorización para una unidad móvil de donación de sangre.
El portavoz adjunto del Grupo Municipal Popular, Vicente Pérez, ha pedido a Vox que rectifique después de que el grupo votara en contra de la instalación de cámaras de seguridad en el recinto ferial. La actuación estaba incluida, según la nota difundida por el PP, dentro del expediente de mantenimiento de cámaras de videovigilancia instaladas en distintos puntos de la ciudad.
Pérez ha enmarcado este voto dentro de una crítica más amplia a la posición adoptada por Vox en la Junta de Gobierno. “Vox habla mucho de seguridad, pero cuando toca votar expedientes reales para mantener cámaras de videovigilancia, vota no. Luego vendrán los vídeos, los discursos y las lecciones, pero en el acta queda lo importante: cuando había que apoyar recursos de seguridad, votaron en contra”, ha señalado el portavoz adjunto popular.
La Junta de Gobierno Local es el órgano municipal en el que se aprueban de forma habitual expedientes de gestión, contrataciones, autorizaciones y actuaciones ordinarias del Ayuntamiento. En este caso, el PP sostiene que el rechazo de Vox no se limitó al expediente de videovigilancia, sino que se extendió también a otras decisiones de carácter práctico para la ciudad.
Entre ellas, los populares citan la ocupación de vía pública para instalar una unidad móvil de extracción de sangre durante los días 1, 8, 15 y 16 de julio. Según el PP, el objetivo de esta autorización era facilitar que los vecinos pudieran donar sangre en la ciudad mediante la presencia de un autobús habilitado para este servicio.
“Una cosa es discrepar del Gobierno municipal y otra muy distinta es votar contra un autobús para que los vecinos puedan donar sangre. No era ideología, no era una batalla partidista, era facilitar un servicio útil a la ciudad”, ha afirmado Pérez, que acusa a Vox de trasladar su malestar político a expedientes de gestión ordinaria.
El PP también asegura que Vox votó en contra de actuaciones de reforma, rehabilitación, conservación y mantenimiento en centros educativos públicos de Alcalá. En concreto, la nota popular menciona dos expedientes: uno en el CEIP Francisco Quevedo, por importe de 96.362,59 euros, y otro en el CPEE Pablo Picasso, por 124.993,83 euros.
Para Pérez, estos votos forman parte de una misma actitud política. “Vox dice que defiende la educación, pero vota contra arreglar colegios. No era Sánchez, no era una batalla cultural, no era un debate nacional. Era mejorar centros educativos de Alcalá. Luego podrán envolverlo como quieran, pero el expediente es claro y el voto también”, ha subrayado.
Los populares también ponen el foco en las autorizaciones de ocupación de vía pública para actividades sociales, culturales, deportivas y ciudadanas. Según la versión del PP, Vox votó en contra de distintas ocupaciones, pero sí apoyó la solicitada por la Concejalía de Familia, Infancia y Juventud para la actividad Next Gen – Concurso de Bandas.
“Lo más llamativo es que cuando la ocupación de vía pública es para los demás, votan no; pero cuando corresponde a su propia concejalía, entonces votan sí. Todas no; la mía sí. Esa no puede ser la forma de entender la responsabilidad pública”, ha afirmado Pérez.
El portavoz adjunto del PP ha acusado a Vox de “convertir una pataleta política en votos en contra de expedientes ordinarios que benefician a los vecinos”. En esa línea, ha sostenido que “gobernar no es instalarse en el no por sistema ni convertir cada Junta de Gobierno en una pataleta, sino aprobar expedientes, mantener servicios, facilitar actividades y resolver problemas concretos”.
La petición de rectificación se centra especialmente en el expediente de las cámaras de seguridad del recinto ferial, aunque el mensaje político del PP va más allá de ese punto concreto. Los populares presentan estos votos como una muestra de bloqueo dentro del funcionamiento ordinario del Ayuntamiento y reclaman a Vox que apoye actuaciones que consideran útiles para la ciudad.
“Desde el PP pedimos a Vox que rectifique y que apoye la instalación de las cámaras de seguridad en el recinto ferial. Alcalá merece responsabilidad, no enfados convertidos en votos en contra”, ha concluido Vicente Pérez.
La acusación del PP abre un nuevo frente público entre ambos grupos en torno a la gestión diaria del Ayuntamiento. A falta de la versión de Vox sobre los motivos de su voto, el debate se sitúa ahora en si estos rechazos responden a una discrepancia concreta sobre los expedientes o a una estrategia política más amplia dentro del Gobierno municipal.







