- La muestra ‘Las Puertas del Horror’ se inaugura el 30 de mayo en la sala Margarita Xirgu con 21 paneles documentales.
- Entre 5.000 y 6.000 prisioneros pasaron por el campo gallego entre 1937 y 1941, según las estimaciones históricas.
La sala Margarita Xirgu acogerá desde el próximo 30 de mayo la exposición ‘Las Puertas del Horror. El Campo de Concentración de Camposancos’, una muestra centrada en la historia de uno de los espacios de reclusión creados durante la dictadura franquista en Galicia tras el estallido de la Guerra Civil. La inauguración tendrá lugar a las 12.00 horas y está impulsada por la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Alcalá de Henares.
La exposición propone un recorrido documental a través de 21 paneles que reconstruyen la transformación del antiguo colegio jesuita de Camposancos, en A Guarda (Pontevedra), convertido en campo de concentración entre 1937 y 1941. El espacio llegó a albergar a miles de presos republicanos durante los años posteriores al golpe militar y forma parte de la red de campos habilitados por el régimen franquista para el internamiento y control de prisioneros políticos.
Los organizadores sitúan entre 5.000 y 6.000 las personas que pasaron por el recinto durante sus años de funcionamiento. Muchos de ellos eran republicanos detenidos tras el avance de las tropas franquistas o trasladados desde otros puntos del país. Las condiciones de vida dentro del campo fueron especialmente duras, marcadas por el hacinamiento, la escasez de alimentos y la violencia ejercida sobre los internos.
Uno de los testimonios recogidos en la muestra es el de Fernández Cabricano, antiguo prisionero del campo, que resumió la situación de los reclusos con una frase que se ha convertido en una de las referencias de la memoria de Camposancos: “Malvivían hacinados, soportaban el terror, olían la muerte”. La exposición utiliza este tipo de relatos para contextualizar la experiencia cotidiana de los presos y explicar las condiciones del sistema concentracionario franquista.
Además de abordar la historia del recinto, la muestra dedica parte de su contenido a la Fosa Común de Sestás, donde fueron enterrados 49 republicanos condenados a muerte tras juicios sumarísimos. Estos procesos judiciales, frecuentes durante la posguerra, estuvieron marcados por la ausencia de garantías y formaron parte de la estrategia represiva desplegada por la dictadura contra simpatizantes republicanos, sindicalistas y opositores políticos.
La exposición también pone el foco en la respuesta de parte de la población local de Camposancos y A Guarda. Diversos testimonios históricos han señalado el apoyo prestado por vecinos de la zona a los prisioneros, especialmente por parte de mujeres que colaboraban proporcionando alimentos, ropa o ayuda clandestina a los internos pese al riesgo que suponía. Ese recuerdo continúa presente entre familiares y descendientes de quienes pasaron por el campo.
La recuperación de espacios vinculados a la memoria democrática ha ganado presencia en los últimos años en distintas ciudades españolas a través de exposiciones, investigaciones y actos públicos promovidos por asociaciones memorialistas. Este tipo de iniciativas buscan divulgar episodios relacionados con la represión franquista y facilitar el acceso público a documentación histórica y testimonios de las víctimas.
En el caso de Camposancos, distintos investigadores y colectivos memorialistas han trabajado durante años en la recopilación de archivos, fotografías y testimonios sobre el funcionamiento del campo. Parte de ese material forma ahora el núcleo de la exposición que podrá visitarse en Alcalá de Henares y que pretende acercar al público una parte menos conocida de la historia de la represión en la posguerra.
La muestra se inaugurará el sábado 30 de mayo en la sala Margarita Xirgu y su acceso será gratuito.







