- La economista Olga Cantó integra el consejo consultivo internacional y trabaja en líneas vinculadas a pobreza, redistribución y políticas públicas.
- España, Noruega, Brasil y Sudáfrica figuran como países fundadores de una iniciativa con cerca de 500 expertos internacionales.
La catedrática de Fundamentos de Análisis Económico de la Universidad de Alcalá, Olga Cantó, participa en el consejo consultivo internacional del International Panel on Inequality, una iniciativa creada para analizar la desigualdad económica a escala global y su impacto social, político y económico.
El panel, impulsado en el marco del G20, auspiciado por Naciones Unidas e inspirado en el modelo del IPCC sobre cambio climático, reúne a cerca de 500 economistas y expertos internacionales. Entre sus impulsores se encuentra Joseph Stiglitz, Premio Nobel de Economía en 2001, y cuenta con España, Noruega, Brasil y Sudáfrica como países fundadores.
El nuevo organismo nace en un contexto marcado por la concentración de riqueza y el aumento de las tensiones sociales vinculadas a la inseguridad económica. El Informe sobre la Desigualdad Global 2026 señala que el 1% más rico de la población posee actualmente el 37% del patrimonio mundial, una cifra que refleja el peso creciente de la riqueza acumulada en la parte superior de la distribución.
Cantó, doctora en Economía por el Instituto Universitario Europeo de Florencia, trabaja en el análisis de la pobreza, la desigualdad, la redistribución y las políticas públicas. Su incorporación al panel se enmarca en una línea de investigación centrada en cómo se mide la desigualdad, qué factores la explican y qué efectos tiene sobre el bienestar de los hogares.
La economista defiende que la desigualdad actual no puede analizarse únicamente a partir de indicadores clásicos de renta, ya que elementos como el precio de la vivienda, el acceso a la energía, la educación o los cambios derivados de la automatización y la inteligencia artificial también condicionan la capacidad real de compra y las oportunidades de la población.
Uno de los retos del panel será precisamente avanzar en métodos de medición comparables entre países, teniendo en cuenta que cualquier indicador económico incorpora decisiones metodológicas sobre qué se mide y cómo se interpreta. Esta cuestión resulta clave para evitar que una mejora estadística oculte problemas reales de acceso a bienes básicos.
El International Panel on Inequality trabajará en los próximos años en distintas líneas relacionadas con las causas de la desigualdad, sus consecuencias sociales y económicas y las posibles respuestas desde las políticas públicas. El objetivo es situar este debate en la agenda internacional y aportar evidencia para diseñar medidas frente a una dinámica que afecta tanto a países desarrollados como a economías emergentes.










