- El próximo curso permitirá cursar 1º y 2º de ESO en más colegios públicos de la región sin pasar todavía al instituto.
- Alcalá se sitúa entre los municipios con mayor implantación de este modelo, que afectará a más de 5.000 alumnos en Madrid.
Alcalá de Henares sumará el próximo curso tres nuevos colegios públicos con 1º y 2º de Educación Secundaria Obligatoria. Los centros Antonio Machado, Espartales y Juan de Austria empezarán a impartir esos dos cursos desde septiembre de 2026, de modo que la ciudad alcanzará los cuatro colegios públicos con este modelo, según el anuncio realizado este jueves por la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, en la Asamblea regional.
La novedad sitúa a Alcalá entre los municipios con mayor implantación de esta fórmula en toda la región. Solo Madrid capital, Leganés y Alcorcón concentrarán más centros de este tipo. En el caso alcalaíno, la ampliación consolida una vía que ya había comenzado a aplicarse este curso en otros colegios públicos del municipio y que ahora gana peso dentro de la red educativa local.
Tres incorporaciones en Alcalá y cuatro colegios con el modelo en la ciudad
La decisión afecta de forma directa a las familias del alumnado que este año cursa 6º de Primaria en esos tres colegios. Cuando se abra el periodo de escolarización para 2026/27, previsto a partir del 11 de marzo, podrán solicitar que sus hijos comiencen la ESO sin cambiar de centro. En la práctica, eso permite que el paso de Primaria a Secundaria se haga en el mismo entorno escolar, con el mismo edificio y una parte de las referencias adultas ya conocidas por los menores.
Con estas incorporaciones, Alcalá pasará a tener cuatro colegios públicos capaces de impartir los dos primeros cursos de Secundaria dentro del formato CEIPSO, siglas de Colegio de Educación Infantil, Primaria y Secundaria Obligatoria. Es un modelo que no sustituye a los institutos en la etapa completa, sino que desplaza a los colegios el inicio de la ESO. Después, el alumnado se incorpora a su instituto de referencia para cursar 3º y 4º, con plaza garantizada.
Ese esquema ya está funcionando este curso en parte de la red pública madrileña. Los estudiantes que comenzaron 1º de ESO en los centros autorizados el año pasado seguirán en esas mismas instalaciones para cursar 2º en 2026/27 y no pasarán al instituto hasta los 13 o 14 años. La Comunidad de Madrid presenta esa continuidad como una herramienta para suavizar una transición que, en el sistema tradicional, se produce con 11 o 12 años y coincide con el salto a una estructura escolar más compleja.
Qué cambia para las familias y por qué se impulsa este sistema
El Gobierno regional sostiene que esta organización busca proteger la infancia y la preadolescencia, mejorar el rendimiento académico y reducir tanto el fracaso escolar como el abandono temprano de los estudios. También vincula la medida a cuestiones cotidianas, como el descanso o los hábitos de alimentación, al mantener durante dos años más una rutina escolar más parecida a la de Primaria.
Más allá del planteamiento político con el que se ha presentado, la clave práctica está en que el alumnado retrasa dos cursos su llegada al instituto. Eso modifica la transición educativa en una etapa especialmente sensible, la del paso de los 11 a los 13 años, y reordena la relación entre colegios e institutos adscritos. La medida no elimina el tránsito a Secundaria, pero sí lo aplaza y lo concentra en 3º de ESO, cuando los estudiantes llegan con más edad.
Para que un colegio pueda incorporarse a este sistema no basta con la decisión administrativa de la Consejería. En los nuevos centros, la entrada en el programa se ha tramitado a través de los consejos escolares, donde están representados equipos directivos, profesorado, personal de administración y servicios, familias y responsables municipales. Después, los técnicos de la Consejería de Educación, Ciencia y Universidades han comprobado que existan espacios e instalaciones suficientes para asumir la nueva etapa.
Esa verificación previa es relevante porque la incorporación de Secundaria exige adaptar la organización del centro y, en algunos casos, su dotación. Aulas, distribución de grupos, necesidades de profesorado y material específico forman parte de un cambio que va más allá del nombre del colegio. Una vez superado ese proceso, los centros pasan a ser oficialmente CEIPSO desde el inicio del curso.
Una ampliación regional que también reordena el mapa educativo del este
La ampliación anunciada por Ayuso hará que la Comunidad de Madrid pase de 52 a 101 colegios públicos con 1º y 2º de ESO en apenas un curso. Son 49 incorporaciones nuevas repartidas por cinco Direcciones de Área Territorial y 35 localidades. En total, la previsión autonómica es que más de 5.000 escolares se beneficien de esta posibilidad durante el año académico 2026/27.
En la Dirección de Área Territorial Este, a la que pertenece Alcalá, los nuevos centros se repartirán entre varios municipios. Además de los tres colegios alcalaínos, se incorporarán centros de Carabaña, Coslada, Estremera, Fresno de Torote, Fuentidueña de Tajo, Loeches, San Fernando de Henares y Torrejón de Ardoz. Eso dibuja una expansión especialmente visible en el corredor y el entorno del Henares, donde el modelo gana presencia en municipios con un crecimiento sostenido de la población escolar.
La ciudad no solo suma centros, sino que refuerza su peso dentro de esa expansión regional. Con cuatro colegios bajo este sistema, Alcalá se coloca entre los municipios con mayor número de CEIPSO en la red pública madrileña. Ese dato tiene una lectura local evidente: la oferta educativa para iniciar la ESO dentro del propio colegio deja de ser una excepción puntual y empieza a convertirse en una opción con una presencia más estable en distintos barrios del municipio.
Un modelo todavía en despliegue
La implantación de 1º y 2º de ESO en colegios públicos comenzó en septiembre de 2025 con medio centenar de centros autorizados. La fórmula se está aplicando de manera progresiva, de modo que primero se incorporó 1º de ESO y después se extenderá a 2º. El curso 2026/27 será, por tanto, el primero en el que el modelo funcione ya a gran escala y supere el centenar de centros en la región.
Ese despliegue progresivo permite evaluar su encaje real en cada municipio, tanto por demanda de las familias como por capacidad de los colegios para absorber la nueva etapa. En el caso de Alcalá, la incorporación de Antonio Machado, Espartales y Juan de Austria amplía de forma notable la red disponible y convierte a la ciudad en uno de los puntos donde esta reorganización de la Secundaria tendrá una incidencia más visible desde el próximo septiembre.










