- Más de 300 personas se concentraron este martes en la Plaza de Cervantes para reclamar el fin de la ofensiva.
- El Gobierno español ha anunciado sanciones contra Israel, incluido embargo de armas y veto a vuelos militares.
La tarde del martes, la Plaza de Cervantes se transformó en un espacio de clamor colectivo. Entre pancartas y banderas palestinas, más de 300 personas alzaron la voz para exigir el fin de la ofensiva israelí en Gaza y mostrar su apoyo a la Global Sumud Flotilla, una iniciativa internacional que busca romper el bloqueo marítimo sobre la franja. Durante algo más de una hora, la céntrica plaza se convirtió en escenario de discursos, consignas y un manifiesto que denunciaba la situación de la población civil palestina.
El ambiente fue creciendo a medida que avanzaba la concentración. Vecinos y transeúntes que pasaban por la plaza se unieron a un grupo inicial que rondaba las 300 personas, hasta superar las 400 según fuentes consultadas. Uno de los carteles más visibles resumía el sentimiento de la jornada: “Solidaridad con el pueblo palestino. ¡No al genocidio!”. La lectura del manifiesto subrayó que la protesta no iba dirigida contra el pueblo israelí, sino contra las políticas que sostienen el bloqueo y las operaciones militares sobre Gaza.
El contexto internacional aportaba aún más peso a la convocatoria. De acuerdo con datos de Naciones Unidas y de ONG humanitarias, la cifra de víctimas palestinas supera ya los 60.000 fallecidos desde octubre de 2023, con miles de mujeres y niños entre ellos. A estas muertes se suman más de 150.000 heridos y el desplazamiento de más de un millón de personas, en un territorio donde el acceso a alimentos, agua potable y medicinas es cada vez más limitado. Imágenes de hospitales colapsados y barrios enteros reducidos a escombros alimentan las denuncias de expertos que hablan de un “posible genocidio”.
Mientras tanto, Israel defiende la ofensiva como una operación necesaria para eliminar a Hamás, responsable de los ataques del 7 de octubre y considerado grupo terrorista por la UE y Estados Unidos. Pero la magnitud de la respuesta militar ha provocado un debate global sobre los límites de la legítima defensa y el respeto al derecho internacional humanitario.
España, por su parte, ha decidido dar un paso adelante en la presión diplomática. El Gobierno de Pedro Sánchez anunció un embargo total de armas a Israel, el veto al tránsito de buques y aeronaves militares en territorio español y la denegación de visados a responsables políticos y militares vinculados a la ofensiva. A ello se suma un refuerzo de la ayuda humanitaria a Palestina y a la agencia de la ONU para los refugiados (UNRWA). Estas medidas sitúan a España en la vanguardia europea en la condena a la ofensiva israelí.
La concentración de Alcalá se inscribe así en una oleada de movilizaciones ciudadanas que recorren Europa y otras partes del mundo. La Global Sumud Flotilla, a la que se hizo referencia en el acto, pretende llevar ayuda humanitaria por mar y romper el bloqueo sobre Gaza, visibilizando la situación de aislamiento de la población.
En la plaza se dieron cita concejales de PSOE y Más Madrid, junto a numerosos vecinos que quisieron mostrar su apoyo. Entre los asistentes también estuvo el actor alcalaíno Carlos Librado ‘Nene’, que en una reciente entrevista con El Complutense expresó su indignación por lo que definió como un genocidio. En sus declaraciones, reclamó al Gobierno español la ruptura de relaciones diplomáticas y económicas con Israel y una respuesta firme de la Unión Europea. “Es algo que sobrepasa cualquier ideología o religión. Se trata de humanidad, nada más”, subrayó.
Las intervenciones coincidieron en un mismo mensaje: condenar los atentados de Hamás no puede servir como justificación para el castigo colectivo de toda una población. El acto concluyó con un llamamiento a mantener la presión social y ciudadana, recordando que solo así es posible sostener el debate en la agenda política e impulsar una respuesta internacional que ponga fin a la tragedia en Gaza.
