Los Secretos conquistan la Muralla en una noche de recuerdos y baile ochentero

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Los Secretos durante durante Los Conciertos de la Muralla | Foto: Ayuntamiento de Alcalá

La Muralla volvió a abrirse a la música y a la memoria colectiva en la segunda noche del ciclo de conciertos veraniegos. Tras el estreno gamberro del festival La Muralla Camp, la cita del sábado optó por un viaje nostálgico que llevó a los asistentes a los años 80 y 90, décadas que marcaron a varias generaciones con himnos inolvidables.

El arranque tuvo como maestro de ceremonias a Fernandisco, uno de los locutores más icónicos de la radio musical en España. Con sus mezclas de clásicos pop y dance, convirtió el recinto en una pista de baile improvisada en la que el público, abanico en mano y móvil en alto, revivía la fiebre de las discotecas ochenteras.

El turno más esperado llegó con Los Secretos. El grupo madrileño repasó su repertorio con temas como Déjame o La calle del olvido, cantados a coro por cientos de gargantas. El directo, sobrio y emotivo, puso en pie a varias generaciones reunidas en un mismo lugar: padres que coreaban las canciones de su juventud junto a hijos que las descubrían en vivo por primera vez.

La noche no terminó con los acordes melancólicos de la banda, sino que se prolongó con la Fiesta Dabuti, que llevó al público hasta la madrugada entre mezclas de pop español y clásicos internacionales. Una sesión que funcionó como catarsis colectiva tras el viaje sentimental propuesto por el concierto principal.

Los Conciertos de la Muralla encadenan así dos noches consecutivas con estilos muy distintos: del exceso pop del viernes con Ojete Calor, OBK y Ladilla Rusa, al revival nostálgico con Los Secretos y Fernandisco. El ciclo deja claro que apuesta por la variedad de estilos, lo que permite que cada jornada tenga su propio público y carácter dentro del verano complutense.

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