- El aumento de las temperaturas favorece la presencia de garrapatas en caminos, zonas verdes y áreas con vegetación.
- Los agentes forestales recomiendan repelente, ropa de protección, revisar cuerpo y mascotas, y evitar remedios caseros.
Con la subida de las temperaturas, las salidas al campo y los paseos por zonas naturales vuelven a ser más habituales. En esta época también aumenta la presencia de garrapatas, unos parásitos que pueden adherirse a la piel de personas y animales durante el contacto con la vegetación.
Los agentes forestales han recordado varias pautas sencillas para reducir riesgos antes, durante y después de una excursión. Antes de salir, recomiendan utilizar repelente, vestir manga larga y pantalón largo, y llevar calzado cerrado, especialmente si se va a caminar por zonas de hierba alta, matorral o caminos rurales.
Durante el paseo, la principal recomendación es transitar por el centro de los caminos y evitar el roce con la vegetación de los laterales. Las garrapatas suelen encontrarse en zonas de hierba, hojas o matorral, donde pueden engancharse al paso de personas o mascotas.
Al regresar, conviene revisar la ropa y el cuerpo, prestando atención a zonas sensibles como axilas, ingles, cuello, cuero cabelludo o detrás de las orejas. En el caso de los perros, también es recomendable comprobar orejas, cuello, patas y zonas donde el pelo pueda ocultar la presencia de estos parásitos.
Si se detecta una garrapata adherida a la piel, no debe aplastarse ni retirarse con remedios caseros como aceite, alcohol o calor. Lo aconsejable es extraerla con cuidado, evitando que queden restos adheridos, limpiar la zona y vigilar la evolución de la picadura durante los días posteriores.
Los agentes forestales también recomiendan conservar la garrapata en un recipiente cerrado si se ha podido retirar. En caso de que aparezcan síntomas como fiebre, malestar, dolor muscular, erupciones o inflamación persistente, llevarla al centro médico puede ayudar a su identificación y valoración.
Aunque no todas las garrapatas transmiten enfermedades, la prevención resulta clave en los meses de mayor actividad al aire libre. Protegerse antes de salir, evitar el contacto con la vegetación y revisar bien a personas y mascotas al volver son medidas simples que ayudan a disfrutar del campo con más seguridad.
