- El consumo de cannabis entre estudiantes de 14 a 18 años cae casi ocho puntos en dos años y marca uno de los descensos más acusados de la serie reciente.
- Alcohol y vapeo siguen liderando entre los jóvenes, mientras las apuestas online y el uso intensivo de redes ganan peso en el nuevo mapa de adicciones.
El retrato del consumo adolescente en España está cambiando con rapidez: algunas sustancias pierden terreno y otras conductas ganan presencia. Los últimos datos de la encuesta ESTUDES 2025, que pregunta a estudiantes de 14 a 18 años, apuntan a una bajada notable del cannabis en ese tramo de edad, en línea con un descenso que también se observa en el tabaco.
El dato más llamativo es la caída del consumo de cannabis en los dos últimos años: del 21,8% registrado en 2023 al 14,1% en 2025. La reducción aparece como generalizada y, según el desglose por sexo, el descenso es más acusado entre las adolescentes que entre los varones.
La misma fotografía sitúa al tabaco tradicional con una caída de ocho puntos en ese periodo, pasando del 27,1% al 19,1% entre quienes declaran consumo en esa franja de edad. En el ranking de sustancias más utilizadas, tabaco y cannabis aparecen por detrás del alcohol y de los cigarrillos electrónicos, que siguen concentrando una parte importante del consumo.
En conjunto, el alcohol se mantiene como la sustancia con mayor presencia: un 70,6% de los encuestados afirma haberlo probado alguna vez, y un 66,8% reconoce consumo en el año previo a la encuesta. Aun así, los porcentajes también retroceden respecto a 2023 (74,8% y 72,4%), y el informe apunta a una reducción del consumo intensivo asociado a borracheras o atracones.
Los cigarrillos electrónicos siguen por encima del tabaco tradicional en extensión del hábito: en 2025 se sitúan en el 38,2%, más de cinco puntos menos que en 2023 (43,5%). Pese a la bajada, el dato refuerza la idea de que el vapeo continúa normalizado entre una parte relevante del alumnado.
Tras alcohol, vapeo, tabaco y cannabis, la encuesta recoge el consumo de hipnosedantes (tranquilizantes y/o somníferos) en un 13,1% y el de cocaína en un 2,5%. El patrón por sexos también dibuja diferencias: las sustancias legales tienden a concentrarse más entre las chicas, mientras que en los chicos destacan con mayor peso el cannabis y otras drogas ilegales como cocaína y éxtasis.
Junto a estos descensos, el informe abre otro frente: el aumento de conductas adictivas vinculadas al juego. En 2025, las apuestas presenciales suben hasta el 13,3% y las online alcanzan el 19,4%. En paralelo, se señala un crecimiento de los problemas asociados al uso intensivo de tecnologías digitales, como videojuegos, internet y redes sociales.
En la Comunidad de Madrid, estas cifras se han vinculado al despliegue del Plan Regional contra las Drogas, puesto en marcha a finales de 2023 y centrado en prevención, asistencia y detección en entornos educativos. Entre sus medidas se incluye un servicio de atención psicológica 24 horas a través del 012, campañas informativas y programas de talleres en centros, con el objetivo de actuar antes de que el consumo se consolide y de facilitar apoyo a familias y profesionales.
