- El dispositivo especial de movilidad estará activo el miércoles 8 de julio desde las 08:00 hasta las 20:00 horas aproximadamente.
- La salida neutralizada será a las 15:25 desde la Calle Colegios y afectará a vías del centro, rondas y accesos hacia la M-300.
Alcalá de Henares acogerá este miércoles 8 de julio la segunda etapa de la Vuelta Ciclista a la Comunidad de Madrid sub-23, una cita deportiva que tendrá incidencia directa en la circulación, el estacionamiento y algunas líneas de autobús urbano e interurbano.
La Comisaría Sur de la Policía Local, en coordinación con la Agrupación de Protección Civil de Alcalá de Henares, ha preparado un dispositivo especial de movilidad y accesibilidad para regular el tráfico de vehículos y peatones durante el desarrollo de la prueba. El objetivo es garantizar la seguridad vial en el recorrido urbano, facilitar el paso del pelotón y reducir en lo posible las afecciones en las calles afectadas.
El dispositivo se activará a las 08:00 horas del miércoles 8 de julio y permanecerá vigente hasta las 20:00 horas aproximadamente, momento en el que está prevista la finalización de la prueba y el restablecimiento progresivo de los movimientos circulatorios. Durante esa franja horaria habrá presencia de agentes de Policía Local a lo largo del trazado, especialmente en los puntos de cruce y en las zonas donde el recorrido pueda afectar al tráfico habitual.
La salida neutralizada está prevista a las 15:25 horas desde la Calle Colegios. A partir de ahí, el recorrido urbano pasará por la Glorieta de Aguadores, Paseo de Aguadores, Glorieta de Beleña, Ronda Henares, Glorieta de Abogados de Oficio, Ronda Fiscal, Glorieta Manuel Azaña, Glorieta de Adriano, Avenida de Roma, Glorieta de Trajano y salida hacia la M-300.
La segunda etapa de la Vuelta a Madrid sub-23 mantiene un recorrido de 134 kilómetros, con paso por municipios como Pezuela de las Torres, Loranca de Tajuña, Nuevo Baztán y Villalbilla, antes de regresar a Alcalá. La organización sitúa la línea de meta en la Calle Colegios, tras un descenso final que devolverá la carrera al casco urbano.
La afección principal se concentrará en la zona centro y en los accesos conectados con el trazado. Debido a la extensión del recorrido, la Policía Local recomienda evitar los desplazamientos en coche por las calles afectadas y utilizar itinerarios alternativos. Para el tráfico privado, las alternativas principales serán la A-2 y sus enlaces con la ciudad, aunque desde el dispositivo se aconseja priorizar el transporte público siempre que sea posible.
También habrá medidas especiales de estacionamiento. La información facilitada por Policía Local contempla la prohibición de aparcar en la calle Santa Úrsula desde las 08:00 horas, dentro del plan de retirada de vehículos en vías afectadas por la carrera. Los conductores deberán atender a la señalización provisional instalada con motivo de la prueba para evitar incidencias durante la mañana y la tarde.
El transporte público también puede sufrir cambios durante la jornada. Algunas líneas de autobús urbano e interurbano verán alterado su recorrido habitual por los cortes y restricciones asociados al paso de la carrera. Por ello, se recomienda consultar con antelación los avisos de los operadores de transporte y prever más tiempo en los desplazamientos.
La Vuelta a Madrid sub-23 se disputa este año entre el 7 y el 11 de julio y reúne a corredores jóvenes en una prueba por etapas con presencia en varios municipios de la región. En el caso de Alcalá, el recorrido combina una parte deportiva de mayor distancia fuera del casco urbano con una afección directa en calles céntricas, lo que convierte la coordinación de tráfico en una pieza clave para el desarrollo de la jornada.
La normalidad circulatoria se recuperará de forma progresiva una vez finalizada la etapa y retirados los elementos de regulación instalados para la prueba. Hasta entonces, la recomendación principal es evitar el vehículo privado en el entorno del recorrido, respetar la señalización provisional y planificar los desplazamientos con antelación.
