- La infraestructura se ubicará en Vía Complutense y concentrará líneas interurbanas, dársenas, aparcamiento y servicios para viajeros.
- El proyecto concentrará líneas interurbanas y obligará a adaptar la red de autobuses antes de su puesta en servicio.
El futuro intercambiador de transportes de Alcalá de Henares vuelve a avanzar en el calendario administrativo tras años de anuncios, planificación y debate sobre la movilidad en el Corredor del Henares. La Junta de Gobierno Local ha aprobado el convenio entre el Ayuntamiento, la Comunidad de Madrid y el Consorcio Regional de Transportes que permitirá iniciar la construcción y posterior puesta en funcionamiento de una infraestructura destinada a reorganizar parte de los desplazamientos urbanos e interurbanos de la ciudad.
El nuevo intercambiador se ubicará en la Vía Complutense y tiene como objetivo concentrar líneas interurbanas, mejorar su conexión con la red urbana de autobuses y facilitar los transbordos de los usuarios. Según la información facilitada por el Ayuntamiento, el proyecto incluirá nuevas dársenas para autobuses, aparcamiento para vehículos particulares y bicicletas, sala de espera, venta de billetes, aseos y otros servicios vinculados al tránsito diario de viajeros.
El convenio aprobado reparte las responsabilidades entre las tres administraciones implicadas. La Comunidad de Madrid financiará íntegramente la construcción del intercambiador, ejecutará las obras y asumirá la titularidad de la infraestructura una vez finalizada. Por su parte, el Consorcio Regional de Transportes será el encargado de su puesta en funcionamiento, gestión y explotación, mientras que el Ayuntamiento participa en el marco de coordinación necesario para integrar el proyecto en la ciudad.
El calendario previsto sitúa el posible inicio de las obras en octubre de 2026, con un plazo estimado de ejecución de doce meses. Si se cumplen estas previsiones, la infraestructura podría estar finalizada a lo largo de 2027, aunque su apertura efectiva dependerá después de la organización operativa, la adaptación de las líneas y la puesta en servicio por parte del Consorcio Regional de Transportes.
El proyecto forma parte de una reorganización más amplia de la movilidad en Alcalá y en el entorno del Corredor del Henares, una de las zonas metropolitanas con mayor dependencia de los desplazamientos diarios hacia Madrid y otros municipios cercanos. La concentración de líneas en un mismo espacio pretende reducir la dispersión de paradas, facilitar los transbordos y mejorar la experiencia de los usuarios que combinan autobuses urbanos e interurbanos en sus trayectos cotidianos.
La cuarta teniente de alcaldesa y concejala de Urbanismo, Cristina Alcañiz, ha señalado que con esta aprobación se da “un paso más para hacer realidad una infraestructura largamente esperada por los vecinos”. Según la edil, el intercambiador “transformará la movilidad de Alcalá de Henares, mejorará las conexiones con toda la región y convertirá nuestra ciudad en un nodo estratégico del transporte público del Corredor del Henares”.
La puesta en marcha del intercambiador obligará también a revisar la distribución de las líneas urbanas e interurbanas para adaptarlas a la nueva infraestructura. El convenio recoge el compromiso de las administraciones de trabajar conjuntamente en esa reorganización, un punto clave para que el intercambiador no funcione solo como una nueva estación, sino como un espacio integrado en la red real de desplazamientos de la ciudad.
Alcañiz ha defendido que el acuerdo refleja “el compromiso firme del Ayuntamiento y de la Comunidad de Madrid con una movilidad moderna, sostenible y pensada para facilitar el día a día de miles de usuarios del transporte público”. La concejala ha añadido que el intercambiador supondrá “un antes y un después” para la movilidad local y para la calidad del transporte público.
La aprobación del convenio no implica todavía el inicio inmediato de las obras, pero sí desbloquea una fase necesaria para que el proyecto avance hacia su ejecución. El reto estará ahora en cumplir los plazos previstos, coordinar la reorganización de las líneas y garantizar que la nueva infraestructura responda a las necesidades de una ciudad que actúa como punto de conexión entre Madrid, el Corredor del Henares y otros municipios de su entorno.







