- La plantilla denuncia que los autobuses actuales no cumplen condiciones mínimas y avisa de movilizaciones si no hay respuesta institucional.
- Las altas temperaturas en el interior de algunos vehículos alcanzan los 40 grados, según los conductores.
Una mañana cualquiera, en una de las paradas del centro de Alcalá, un autobús urbano intenta avanzar, pero apenas logra superar los 10 kilómetros por hora. El conductor no puede hacer más: una avería en el sistema del filtro antipartículas ha limitado la potencia del motor. Esta escena, que podría parecer anecdótica, se ha vuelto habitual, según denuncian los trabajadores de AlcaláBus, el servicio municipal operado por la empresa Monbus.
En una entrevista en SER Henares, Mario García, presidente del comité de empresa, aseguró que el deterioro de la flota está generando «estrés diario» entre los conductores y una «falta de confianza» entre los usuarios. «Han traído unos vehículos que no son fiables. Circulamos con goteras, sin aire acondicionado y en condiciones térmicas inaceptables, superando a veces los 40 grados en el interior del vehículo», explicó.
La plantilla también denuncia que la empresa no está sustituyendo los vehículos averiados, lo que está reduciendo el número de autobuses en circulación por debajo de lo estipulado en el contrato de concesión.
Esta situación ha sido trasladada al Pleno municipal a través de una moción conjunta presentada por PSOE y Más Madrid. En el texto, ambas formaciones exigen al Consorcio Regional de Transportes de Madrid (CRTM) que «vele por el cumplimiento íntegro del contrato de concesión del servicio de autobuses urbanos en Alcalá de Henares».
Tal y como recoge la moción, el contrato establece que deben estar operativos en la ciudad un mínimo de 58 autobuses. Aunque hay 59 vehículos dados de alta en el Sistema de Ayuda a la Explotación (SAE), actualmente solo estarían en circulación entre 49 y 52, según datos del comité de empresa. Siete de ellos —los identificados con los números de flota 2718, 3316, 2646, 2582, 3040, 2640 y 2712— no están prestando servicio.
Además, los socialistas denuncian que varios autobuses híbridos con etiqueta ECO, registrados oficialmente en Alcalá, han sido trasladados a otras zonas como el entorno del aeropuerto, sin que haya mediado información pública ni justificación oficial. En su lugar, se estarían utilizando vehículos diésel Isuzu, que presentan averías constantes en motor, frenos, cierre de puertas y ventilación.
Mario García advierte de que, si no hay soluciones inmediatas, los trabajadores podrían iniciar movilizaciones en las próximas semanas. «Lo que está en juego no es solo nuestra salud laboral, sino la calidad del transporte público en toda la ciudad», remarcó en declaraciones a SER Henares.
