- La hermandad decidió iniciar la salida pese a la amenaza de lluvia, pero el cortejo tuvo que regresar al templo minutos después.
- Las imágenes, una del siglo XVII, estuvieron en peligro por las condiciones meteorológicas; los fieles respondieron con aplausos y apoyo.
La Cofradía del Santísimo Cristo de la Esperanza y el Trabajo y Nuestra Señora de la Misericordia vivió el pasado Miércoles Santo uno de esos episodios que marcan la historia cofrade de una ciudad. La lluvia, persistente aunque no intensa, obligó a interrumpir la procesión apenas iniciada, cuando la comitiva apenas había recorrido unos metros desde el patio del Monasterio de Nuestra Señora de la Esperanza, conocido popularmente como «Las Claras».
Pese a que el cielo se mostraba amenazante desde primera hora de la tarde, la decisión de salir se tomó a las 19:30 horas, horario previsto para el inicio de la estación de penitencia. Los hermanos, ataviados con hábito blanco y capa morada, iniciaron el recorrido acompañados de una amplia representación institucional.
Entre los asistentes se encontraban el obispo de la Dócesis de Alcalá de Henares, monseñor Antonio Prieto Lucena; la alcaldesa Judith Piquet; y varios concejales del Ayuntamiento, tanto del equipo de Gobierno como de la oposición, entre ellos Teófilo Lozano, Antonio Saldaña, Santiago Alonso, María Aranguren, Patricia Sánchez y Alberto González.
El cortejo comenzó su andar por la calle Gallo, pero al alcanzar la plaza de las Agustinas la lluvia se intensificó lo suficiente como para poner en riesgo las dos tallas que protagonizan la salida: el Cristo de la Esperanza, una imagen del siglo XVII restaurada en 2006, y la Virgen de la Misericordia. Sin necesidad de activar el paso de lluvia, los responsables de la cofradía decidieron volver sobre sus pasos y regresar al templo de partida.
La escena se desarrolló entre la resignación de los cofrades y los aplausos de un público que se contaba por centenares, muchos de ellos provistos de paraguas, que reconocían el esfuerzo de los 41 costaleros y de los numerosos hermanos de luz presentes en la procesión. Pese a que, por segundo año consecutivo, la cofradía no pudo completar su recorrido, al menos lograron realizar la salida, algo que no sucedió en otras ocasiones.
La historia de esta hermandad está marcada por una trayectoria de fé y superación. Fundada en 1985, este año celebra su 40º aniversario. A lo largo de estas cuatro décadas, la cofradía ha vivido momentos de especial dificultad, como la suspensión de sus salidas procesionales en 2015 y 2018, o la cancelación de los actos por su XXV Aniversario en 2020 debido a la pandemia.
Con todo, la hermandad mantiene viva su devoción y compromiso con la Semana Santa, demostrando año tras año una fortaleza que trasciende las adversidades meteorológicas o las circunstancias externas. Su 40 aniversario, que se conmemorará en el mes de octubre, se presenta como una ocasión para poner en valor esa perseverancia que les ha caracterizado desde su fundación.
Imágenes de la procesión del Cristo de la Esperanza y la Virgen de la Misericordia
















