- La prueba vuelve a celebrarse en la Huerta del Obispo, único circuito de cross dentro de un Bien de Interés Cultural.
- Inscripciones abiertas hasta el 9 de diciembre, con carácter solidario a favor del Club Atletismo Brújula para la Inclusión.
El casco histórico de Alcalá se prepara para convertirse un año más en escenario deportivo. El VII Cross Nacional Aniversario Alcalá Patrimonio Mundial regresa este 14 de diciembre con una propuesta que combina atletismo, patrimonio y participación ciudadana en un entorno poco habitual para este tipo de pruebas: la Huerta del Obispo, dentro del Recinto Amurallado. La cita forma parte de los actos por el 27 aniversario de la declaración de la ciudad como Patrimonio Mundial, un marco que ha contribuido a consolidar este evento entre corredores de toda España.
Desde su creación en 2018, el cross ha ido sumando adeptos y creciendo en dimensión deportiva. Lo que nació como una iniciativa del Club Atletismo Cervantes para promover hábitos saludables y dar visibilidad al atletismo local se ha transformado en una prueba integrada en el Circuito ADOC Be Plus, considerado referente nacional del campo a través. Su salto cualitativo llegó con la participación de atletas federados, campeones y excampeones de España, que encontraron en Alcalá un recorrido singular, tanto por su trazado como por su valor patrimonial.
La edición de 2024 dejó el listón alto: más de 1.600 corredores, desde categorías infantiles hasta veteranas, completaron una jornada marcada por la alta participación y la mezcla de perfiles deportivos. La organización espera un volumen similar este año, apoyándose en el carácter abierto de la prueba, que mantiene recorridos competitivos y populares. Las inscripciones para estas últimas tienen un precio de 3 euros y permanecerán activas hasta el 9 de diciembre.
Además, la carrera vuelve a incorporar un componente solidario. La recaudación irá destinada al Club Atletismo Brújula para la Inclusión, entidad alcalaína que trabaja para facilitar el acceso al deporte a personas con diversidad funcional. Este enfoque inclusivo ya se ha convertido en un sello del evento y responde al objetivo inicial del club organizador: fomentar una práctica deportiva accesible y diversa.
El recorrido, trazado íntegramente en la Huerta del Obispo del Palacio Arzobispal, destaca por desarrollarse dentro de un Bien de Interés Cultural, una singularidad que convierte al cross alcalaíno en el único del mundo celebrado en un recinto de estas características. Correr junto a la muralla y a escasos metros del casco histórico añade un atractivo adicional tanto para atletas como para espectadores, que suelen llenar las inmediaciones del circuito.










