- Dejarlo encendido toda la noche no cuesta lo mismo en todos los hogares: la clave está en la potencia y en el precio del kWh.
- Un cálculo sencillo permite saber cuánto se paga por ocho horas de ventilador antes de que llegue la factura.
El ventilador vuelve a ocupar un lugar central en muchos hogares durante las noches de calor. Frente al mayor consumo de otros sistemas de climatización, este aparato se mantiene como una de las opciones más económicas para mover el aire de la habitación y mejorar la sensación térmica durante el descanso.
El gasto, sin embargo, no es igual en todos los casos. Depende principalmente de la potencia del ventilador, del número de horas que permanezca encendido y del precio de la electricidad que tenga contratado cada hogar. La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia recuerda que el precio de la energía consumida puede consultarse en la factura eléctrica y que existen herramientas para comprobar el importe según el tipo de contrato.
La cuenta es sencilla. Para calcular el consumo hay que multiplicar la potencia del aparato por las horas de uso y dividir el resultado entre 1.000. Así se obtiene el consumo en kilovatios hora, la unidad que aparece en la factura de la luz.
Un ventilador de 50 vatios encendido durante ocho horas consume aproximadamente 0,4 kWh. Si el precio de la electricidad fuera de 0,20 euros por kWh, el coste de mantenerlo funcionando toda la noche sería de unos 8 céntimos. En un mes completo de uso diario, el gasto rondaría los 2,40 euros.
En ventiladores algo más potentes, el coste aumenta, aunque sigue siendo reducido. Un modelo de 70 vatios encendido durante ocho horas consumiría unos 0,56 kWh. Con el mismo precio de referencia, el gasto sería de unos 11 céntimos por noche y algo más de 3 euros al mes si se utiliza todos los días.
La diferencia puede ser mayor en función de la tarifa. En contratos con discriminación horaria, el consumo nocturno puede coincidir con franjas más baratas. En tarifas de precio fijo, el coste será el mismo durante todo el día. Por eso, la cifra exacta solo puede calcularse con el precio real del kWh de cada factura.
El Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía señala que el movimiento del aire puede generar una sensación de descenso de temperatura de entre 3 y 5 grados y que el consumo eléctrico de un ventilador es muy bajo. A diferencia del aire acondicionado, no enfría la estancia, sino que desplaza el aire y ayuda a aliviar la sensación de calor.
El tipo de ventilador también influye. Los modelos de techo, torre, pie o sobremesa pueden tener potencias distintas, y la velocidad elegida modifica el consumo. Aun así, incluso con varias horas de funcionamiento, el impacto en la factura suele ser limitado si se compara con otros aparatos de climatización.
Tener el ventilador encendido toda la noche no suele suponer un gasto elevado. En la mayoría de los casos, el coste se mueve entre unos pocos céntimos por noche y unos pocos euros al mes, siempre condicionado por la potencia del aparato y por el precio eléctrico contratado.










