La Comunidad de Madrid aplicará una deducción del 50% en matrículas para jóvenes que estudian y trabajan

camarero

peoplecreations - Freepik.com

La Comunidad de Madrid ha anunciado una nueva deducción fiscal dirigida a jóvenes que compatibilizan sus estudios con un empleo. El anuncio se produjo en el acto de apertura del curso escolar 2025/26 celebrado en el centro de FP Simone Ortega, en Móstoles, y forma parte de las medidas económicas que el Gobierno autonómico quiere implantar este curso.

La deducción permitirá que los menores de 30 años puedan desgravarse hasta el 50% del importe abonado en concepto de matrícula universitaria de grado o en ciclos de Formación Profesional de grado superior. La cuantía máxima de esta ayuda será de 400 euros anuales, con lo que se pretende aliviar el coste de los estudios en un contexto marcado por el encarecimiento de la vida y la dificultad de acceso a la vivienda para este colectivo.

Para acogerse a la deducción será necesario acreditar una jornada laboral mínima de 300 días al año, de los cuales al menos cinco meses deben coincidir con el desarrollo de los estudios. La medida excluye a los contratos de formación. El Ejecutivo autonómico calcula que en torno a 15.000 estudiantes podrían beneficiarse de este incentivo, con un presupuesto máximo de seis millones de euros.

El anuncio se enmarca en la estrategia de la Comunidad de Madrid de impulsar beneficios fiscales para determinados colectivos. En este caso, se centra en los jóvenes que, además de estudiar, aportan al tejido productivo mediante su trabajo. Este perfil se enfrenta habitualmente a una doble carga: compaginar la exigencia académica con las obligaciones laborales, algo que desde asociaciones estudiantiles y sindicatos juveniles se ha señalado como un factor de estrés y de desigualdad de oportunidades.

En los últimos años, diferentes informes han advertido de las dificultades que afrontan los estudiantes trabajadores. Según datos de la Fundación CYD, más del 40% de los universitarios compatibilizan estudios con empleo en España, aunque en muchos casos lo hacen en condiciones precarias. La medida madrileña busca, en parte, compensar este esfuerzo económico y personal, aunque las organizaciones estudiantiles suelen reclamar becas directas y una reducción general de tasas como soluciones más efectivas y universales.

El curso escolar arranca así con un nuevo frente en el debate sobre la política fiscal y educativa de la Comunidad de Madrid. La deducción entrará en vigor con carácter retroactivo para este curso académico, lo que permitirá a los jóvenes aplicarla en la próxima declaración de la renta. Habrá que esperar a su puesta en práctica para conocer el grado real de impacto en las economías de los estudiantes madrileños.

Salir de la versión móvil