- La investigadora de la Universidad de Alcalá ha recibido el Premio Belén Gesto por su tesis sobre la transición de los campos de refugiados hacia la integración urbana.
- Su trabajo subraya cómo una migración bien gestionada puede convertirse en un motor de progreso para las sociedades de acogida.
La doctora Isabel Bravo, investigadora vinculada a la Universidad de Alcalá, ha sido reconocida con el prestigioso Premio Belén Gesto durante el congreso Arcadia VI, celebrado en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de la Universidad de Sevilla. Este galardón, que premia las mejores iniciativas en cooperación al desarrollo desde el ámbito arquitectónico, subraya la relevancia de su tesis doctoral, “Políticas de ACNUR en materia de habitabilidad: del refugiado en campamento a la integración urbana (1950-2019)”.
El jurado destacó la calidad y profundidad de su trabajo, que aborda cómo los campos de refugiados han evolucionado desde estructuras temporales de confinamiento hacia modelos de integración en entornos urbanos. La tesis no solo ofrece un análisis histórico detallado, sino también propuestas clave para mejorar la calidad de vida de los desplazados forzosos.
Desde su creación en los años 50, ACNUR ha gestionado la ayuda a personas desplazadas, evolucionando desde campamentos aislados hacia un modelo basado en la integración local. Como explica la doctora Bravo, “en los últimos años, el 60% de los refugiados vive en ciudades. Esto ha generado importantes cambios arquitectónicos y sociales”.
En su investigación, Bravo analiza cómo esta transición impacta tanto en los refugiados como en las comunidades de acogida. Si bien la integración local ofrece mayor libertad y oportunidades, también plantea retos como la inseguridad laboral, condiciones de vivienda precarias y el riesgo de rechazo social.
“Una migración bien gestionada puede convertirse en un motor de progreso, siempre que se establezca una legislación clara y coordinada entre administraciones”, sostiene Bravo. Además, destaca la importancia de fomentar una opinión pública informada basada en datos objetivos para reducir la percepción de amenaza en las comunidades receptoras.
El Premio Belén Gesto rinde homenaje a la destacada arquitecta que dedicó su carrera a mejorar la habitabilidad en contextos vulnerables. El galardón no solo reconoce el rigor académico, sino también la aplicabilidad práctica de las investigaciones premiadas.
Para Isabel Bravo, el premio también tiene un componente emocional: “Belén fue una colega y amiga cuya inteligencia y sensibilidad marcaron a quienes tuvimos el privilegio de conocerla. Este reconocimiento honra su legado y subraya la relevancia del desplazamiento forzado como uno de los grandes desafíos de nuestro tiempo”.
Bravo, quien ya había recibido el Premio Jaime Brunet de Derechos Humanos, reafirma con este galardón su compromiso con el estudio y mejora de las condiciones de vida de los refugiados. Su trabajo establece una base sólida para orientar las futuras políticas de integración, destacando el papel crucial de la arquitectura y el urbanismo en la construcción de sociedades inclusivas.
La investigadora concluye: “Este premio es un impulso para seguir investigando y aportando soluciones que mejoren la vida de millones de personas desplazadas, demostrando que la arquitectura no es solo construir, sino también transformar vidas”.









