Las obras del desdoblamiento en la Avenida de Camarma encaran su ecuador con final previsto a comienzos de 2026

Imagen: Ayuntamiento de Alcalá

La reordenación de la Avenida de Camarma se ha convertido en una pieza clave para acompañar el crecimiento residencial del norte de Alcalá. Con Las Sedas y El Olivar en plena expansión, y Espartales como barrio consolidado, el eje que enlaza con la A‑2 soporta cada vez más desplazamientos diarios. El desdoblamiento de la vía busca adelantarse a esa presión de tráfico y ofrecer recorridos más previsibles tanto para vehículos como para peatones.

Aprobado en enero por la Junta de Gobierno Local, el proyecto cuenta con un presupuesto estimado de 6,8 millones de euros y se ejecuta tras la cesión del tramo por parte de la Comunidad de Madrid. La actuación, impulsada por las juntas de compensación del Sector 28C y del ámbito Poliseda UE‑20B, contempla la duplicación de la calzada en el tramo de afección: dos plataformas separadas y dos carriles por sentido, además de nueva señalización y elementos de seguridad vial.

El plan incorpora dos glorietas de acceso —una para el polígono UE‑20B y otra para el Sector 28C— y dos pasos peatonales asociados a estas conexiones. El objetivo es reducir puntos de conflicto, homogeneizar velocidades y mejorar la permeabilidad a pie hacia zonas verdes y equipamientos cercanos, con especial atención al Gran Parque de Espartales.

En la práctica, el corredor articula la relación entre la glorieta de acceso a la A‑2 (km 30) y la rotonda que conecta con la avenida Gustavo Adolfo Bécquer y la M‑119 hacia Camarma de Esteruelas. La nueva sección viaria —con medianas y carriles físicamente separados a la entrada de las rotondas— busca ordenar las maniobras de incorporación y salida, habituales en franjas de hora punta y en ámbitos con obras de urbanización en marcha.

Los trabajos comenzaron en marzo y, según el calendario previsto, su conclusión está fijada para principios de 2026. En esta fase, los avances más visibles pasan por los movimientos de tierra, la preparación de firmes y la ejecución de las estructuras y drenajes previos a la pavimentación. Se prevén afecciones puntuales al tráfico durante la obra, con desvíos temporales y limitaciones de velocidad en los tramos donde se intervenga.

Este lunes, la alcaldesa Judith Piquet y la concejala de Urbanismo, Cristina Alcañiz, han visitado el estado de los trabajos. La novedad de interés público no es la visita en sí, sino la confirmación del ritmo de ejecución y de los hitos técnicos: duplicación de carriles, nuevas glorietas y pasos peatonales para conectar con los desarrollos de Las Sedas y El Olivar.

De aquí a su puesta en servicio, la clave será acompasar la obra con la apertura progresiva de viviendas y servicios. Una vez entre en funcionamiento el nuevo trazado, quedará por evaluar el comportamiento de las glorietas en hora punta y la adaptación de los itinerarios peatonales, con posibles ajustes de señalización o tiempos semafóricos para consolidar una movilidad más segura y fluida en toda la zona norte de Alcalá.

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