- El alumnado de 5 años del colegio Espartales participa en actividades sobre movilidad segura dentro del propio centro.
- Agentes de la Policía Local desarrollan sesiones adaptadas para prevenir riesgos como peatones, ciclistas o pasajeros.
Cruzar un paso de peatones, identificar un semáforo o entender por qué es importante mirar antes de bajar a la calzada son gestos cotidianos que no siempre se aprenden de forma consciente. Con esa idea de fondo, el colegio Espartales ha acogido una nueva jornada de educación vial dirigida al alumnado de Educación Infantil, una actividad que busca trasladar a las aulas nociones básicas de seguridad en los desplazamientos diarios por la ciudad.
La sesión, desarrollada dentro del propio centro educativo, ha estado dirigida a escolares de 5 años y ha sido impartida por agentes de la Policía Local, que han trabajado con los menores situaciones reales relacionadas con el tráfico y la movilidad urbana desde un enfoque cercano y adaptado a su edad.
El programa se centra en enseñar a los más pequeños cómo comportarse de forma segura en el entorno urbano, ya sea como peatones, como pasajeros en un vehículo o en sus primeros contactos con la bicicleta o el patinete. A través de ejemplos prácticos y dinámicas sencillas, los agentes explican normas básicas de circulación y ayudan a identificar conductas de riesgo habituales.
Más allá de memorizar señales o normas, las sesiones ponen el acento en generar hábitos y actitudes responsables desde edades tempranas. La intención es que los menores interioricen comportamientos seguros que puedan aplicar en su día a día, especialmente en trayectos frecuentes como el camino al colegio o los desplazamientos por su barrio.
Estas actividades forman parte de un programa que se desarrolla directamente en los centros educativos, evitando desplazamientos y facilitando su integración en la jornada escolar. La presencia de la Policía Local en las aulas permite además acercar su labor al alumnado, reforzando el papel que desempeñan en la seguridad vial y en la convivencia en el espacio público.
La educación vial en los colegios se mantiene como una línea de trabajo continuada, con sesiones adaptadas a diferentes edades y una implantación progresiva en distintos centros. Su objetivo es reducir situaciones de riesgo en el entorno urbano a medio y largo plazo, apostando por la prevención y la formación como herramientas clave para mejorar la seguridad en la ciudad.
