La Universidad Cardenal Cisneros acoge el Encuentro Autonómico de Autogestores sobre autonomía y participación

Encuentro Autonomico 2025

Fuente: Ayto Alcalá

Alcalá de Henares ha acogido este 31 de octubre un foro centrado en la realidad de las personas con discapacidad intelectual o del desarrollo y su participación en la vida pública. El Centro Universitario Cardenal Cisneros abrió sus aulas al Encuentro Autonómico de Autogestores, una cita impulsada por Plena Inclusión Madrid y abierta al alumnado. La jornada buscó algo más que un intercambio de experiencias: pretendió aterrizar, con casos reales y talleres prácticos, cómo se ejercen los derechos y qué barreras persisten en el día a día.

Los grupos de autogestores, integrados por personas con discapacidad que se organizan para tomar decisiones y defender sus reivindicaciones, fueron los protagonistas de la programación. Ellos mismos, con apoyo de profesionales, impartieron talleres y dinamizaron debates sobre accesibilidad cognitiva, participación política, sexualidad, uso de redes sociales y prevención del acoso y la violencia. La metodología partió de situaciones habituales —trámites, convivencia, ocio digital— para identificar obstáculos concretos y proponer soluciones aplicables en entornos educativos, administrativos y comunitarios.

La inauguración contó con la alcaldesa de Alcalá de Henares, Judith Piquet, acompañada por la directora general de Atención a las Personas con Discapacidad de la Comunidad de Madrid, Alejandra Serrano, y la teniente de alcaldesa y concejala de Servicios Sociales, Isabel Ruiz Maldonado. En su intervención, Piquet subrayó el valor del movimiento de autogestión y la escucha activa a quienes lo lideran. “Es un lujo para Alcalá conocer de cerca vuestra experiencia como autogestores”, afirmó, poniendo el acento en la autonomía personal y la participación social.

Plena Inclusión Madrid —federación que agrupa a entidades que trabajan con personas con discapacidad intelectual o del desarrollo— articuló el encuentro con un enfoque de aprendizaje entre iguales. La presencia de estudiantes del Cardenal Cisneros añadió una dimensión formativa: futuras y futuros profesionales de la educación y la intervención social pudieron contrastar marcos teóricos con la práctica directa, desde el diseño de documentos en lectura fácil hasta la creación de apoyos para la toma de decisiones.

El contenido de los talleres enlazó con obligaciones ya recogidas en el marco legal español, como el deber de accesibilidad y ajustes razonables en la comunicación y la atención al público. A la vez, se abordaron retos actuales menos visibles: cómo evitar la sobreprotección en el entorno familiar, garantizar la privacidad en internet o asegurar que los procesos de participación política sean realmente inclusivos, desde la información electoral accesible hasta el acompañamiento en el ejercicio del voto cuando es necesario.

Además de la agenda formativa, el encuentro sirvió para compartir herramientas de incidencia: guías de lectura fácil, protocolos contra el acoso, recursos de apoyo a la vida independiente y ejemplos de evaluación de entornos con criterios de accesibilidad cognitiva. Varias entidades participantes expusieron experiencias de autogobierno en sus propias organizaciones, con asambleas y portavocías que incorporan a las personas con discapacidad en la toma de decisiones.

La cita en el Cardenal Cisneros deja una idea clara: la autogestión no es un concepto abstracto, sino una práctica cotidiana que mejora servicios y comunidades cuando se incorpora de forma estable. De este encuentro pueden salir compromisos concretos —desde revisar documentos municipales en lectura fácil hasta ampliar apoyos en procesos participativos— que marcarían la diferencia en próximas convocatorias. El reto, a partir de ahora, pasa por convertir el aprendizaje compartido en cambios medibles en la ciudad y en los centros educativos donde se forman quienes atenderán a la ciudadanía del futuro.

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