- El colectivo Espartales Unidos traslada la preocupación vecinal por el estado del césped en la Av Gustavo Adolfo Bécquer, en una de las principales zonas verdes del barrio.
- El Ayuntamiento atribuye la situación a una avería en el sistema de riego y asegura haber activado medidas provisionales.
El aspecto de algunas de las principales zonas verdes de Espartales ha generado inquietud entre los vecinos en los últimos días. Lo que hasta hace poco era un espacio de uso cotidiano, vinculado al paseo y al descanso, presenta ahora una imagen muy alejada de su función habitual. El deterioro del entorno ha activado las quejas vecinales y ha puesto el foco en el mantenimiento de estas áreas en pleno periodo de altas temperaturas.
En concreto, las reclamaciones se centran en el estado del césped de la avenida Gustavo Adolfo Bécquer, donde varios tramos, que suman aproximadamente un kilómetro, muestran una sequedad generalizada. Se trata de una zona especialmente transitada, situada frente a instalaciones como el Centro de Salud, las pistas polideportivas, el Centro de Mayores y las inmediaciones del entorno del Atlético de Madrid, lo que incrementa su impacto en la vida diaria del barrio.
Según explican, han trasladado la inquietud al Ayuntamiento y éste les ha informado que se debe a una avería en las bombas del sistema de riego. Mientras se resuelve la incidencia, el consistorio les ha asegurado haber puesto en marcha un riego de apoyo al arbolado mediante vehículos en horario de tarde, con el objetivo de evitar daños mayores en la vegetación.
Sin embargo, desde el colectivo vecinal Espartales Unidos cuestionan la efectividad de estas medidas. Señalan que, sobre el terreno, el césped continúa completamente seco y que algunos árboles empiezan a mostrar signos de deterioro. A su juicio, si ese riego de emergencia se está llevando a cabo, sus resultados no están siendo suficientes para frenar el avance del problema.
El estado de estas zonas verdes no solo tiene un impacto visual, sino también ambiental, explica el colectivo vecinal. En barrios como Espartales, estos espacios cumplen una función clave como refugio climático durante los meses de más calor, ayudando a reducir la temperatura y mejorando la calidad de vida. Además, constituyen hábitats para aves urbanas y pequeños insectos, contribuyendo a la biodiversidad del entorno.
Las quejas vecinales también ponen sobre la mesa la necesidad de garantizar un mantenimiento constante de estos espacios, especialmente en momentos críticos como el verano. La falta de riego prolongada puede provocar daños difíciles de revertir tanto en el césped como en el arbolado, con consecuencias a medio plazo para el paisaje urbano.
Desde el colectivo se reclama una actuación urgente que permita recuperar la zona afectada, así como una mayor claridad sobre los plazos de reparación de la avería. La evolución de esta incidencia en los próximos días será clave para determinar si las medidas actuales logran frenar el deterioro o si será necesario reforzar la intervención municipal.







