- Los estafadores contactan con vendedores tras publicar su anuncio y simulan enviar un pago como señal de reserva.
- En realidad, lo que hacen es solicitar un Bizum a la víctima, que puede perder dinero al aceptarlo.
Vender un coche a través de plataformas digitales se ha convertido en una práctica habitual para muchos particulares. Sin embargo, esta comodidad también ha abierto la puerta a nuevas formas de fraude. La Policía Nacional ha advertido de un método cada vez más extendido en el que los estafadores se hacen pasar por compradores interesados para engañar a los vendedores y sustraerles dinero mediante Bizum.
El procedimiento comienza poco después de que la persona publique su anuncio en internet. Según explica la Policía, los delincuentes contactan rápidamente con el vendedor, mostrando gran interés en cerrar la operación cuanto antes. Para generar confianza, aseguran ser de la misma ciudad y alegan que tienen mucha prisa en reservar el vehículo.
El supuesto comprador pide un justificante de la operación para enseñarlo en su trabajo y justificar así el encuentro con el vendedor. Durante la llamada, afirma que va a enviar una señal económica a través de Bizum como garantía de la reserva. Sin embargo, la trampa radica en que no se trata de un ingreso, sino de una solicitud de dinero.
De este modo, si el vendedor acepta la operación sin revisar con detenimiento la notificación, será él quien transfiera el dinero al estafador. La Policía insiste en que, en situaciones de presión o urgencia, es más fácil que la víctima no repare en los detalles y acabe siendo engañada.
El organismo recuerda que el sistema Bizum siempre permite comprobar si se trata de un pago recibido o de una solicitud de envío. La recomendación es no aceptar nunca operaciones que generen dudas y verificar cada movimiento antes de confirmarlo.
El incremento de estas estafas refleja cómo los delincuentes adaptan sus métodos a las nuevas formas de pago y compraventa online. La Policía Nacional aconseja extremar la precaución en este tipo de transacciones, desconfiar de las prisas y, en caso de sospecha, presentar denuncia lo antes posible. La clave, señalan, es no precipitarse y revisar cada detalle antes de pulsar el botón de aceptar.










