Una nueva campaña alerta sobre las estafas digitales del verano y el riesgo de usar redes wifi públicas

hombre aeropuerto

Las vacaciones multiplican el uso del móvil para contratar alojamientos, comprar billetes, consultar rutas o conectarse desde establecimientos y aeropuertos. Esa actividad también puede facilitar intentos de fraude dirigidos a quienes buscan ofertas o necesitan resolver gestiones con rapidez.

La Comunidad de Madrid ha anunciado este miércoles 15 de julio el lanzamiento de una campaña para concienciar sobre el uso seguro de los dispositivos electrónicos ante posibles estafas durante el verano.

El anuncio sirve como detonante para recordar varios riesgos documentados por el Instituto Nacional de Ciberseguridad. INCIBE incluye entre los fraudes estivales las falsas ofertas de alquiler y reservas por internet, las suplantaciones mediante correos o mensajes y la interceptación de información en conexiones inseguras.

En las estafas de alojamiento, una persona o empresa ficticia puede hacerse pasar por propietaria de una vivienda y solicitar un depósito o pago anticipado. El supuesto anunciante desaparece después de recibir el dinero y la víctima descubre que la propiedad no existe, no está disponible o pertenece a otra persona.

Antes de efectuar una transferencia conviene comprobar la identidad del anunciante, buscar referencias independientes y revisar si las fotografías, la dirección o la descripción aparecen vinculadas a anuncios diferentes. Los precios anormalmente bajos y la presión para pagar inmediatamente deben considerarse señales de riesgo, pero no prueban por sí solos que exista un fraude.

Los delincuentes también utilizan correos electrónicos, SMS y llamadas para suplantar a bancos, empresas de transporte, alojamientos o servicios conocidos. El objetivo puede ser conseguir contraseñas, números de tarjeta, códigos de verificación o la instalación de programas maliciosos.

Cuando un mensaje comunique una incidencia con una reserva o un pago, la comprobación debe realizarse desde la aplicación oficial, escribiendo directamente la dirección de la empresa o utilizando un número obtenido por una vía independiente. No conviene emplear los enlaces ni los teléfonos incluidos en una comunicación sospechosa.

Las redes wifi abiertas de hoteles, cafeterías, estaciones, aeropuertos y centros comerciales plantean otro riesgo. INCIBE advierte de que estas conexiones pueden carecer de medidas suficientes de seguridad y permitir que terceros intercepten información personal.

El organismo recomienda no introducir contraseñas ni consultar información bancaria mientras se utiliza una red pública. También aconseja emplear una red privada virtual o VPN, mantener actualizado el dispositivo y desactivar el intercambio de archivos e impresoras.

Si el móvil se ha conectado a una red insegura, debe desconectarse y eliminarla de las conexiones guardadas para evitar que vuelva a utilizarse automáticamente. INCIBE recomienda cambiar las contraseñas introducidas durante esa sesión, especialmente las correspondientes al correo electrónico y los servicios bancarios.

Las actualizaciones del sistema y de las aplicaciones corrigen vulnerabilidades conocidas. Activar el bloqueo de pantalla y las funciones de localización o borrado remoto también puede limitar la exposición de información si el teléfono se pierde o es sustraído durante un viaje.

Quienes detecten una posible estafa pueden conservar mensajes, justificantes de pago, direcciones web y capturas como documentación. INCIBE presta ayuda gratuita a ciudadanos mediante el teléfono 017, mientras las operaciones bancarias sospechosas deben comunicarse cuanto antes a la entidad correspondiente.

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