- La iniciativa benéfica se celebró los días 2 y 3 de agosto en Alcalá de Henares con la colaboración de colectivos locales, cocineros voluntarios y entidades vecinales.
- Los fondos irán destinados a apoyar la Beca de San Diego, una ayuda para niños en situación vulnerable.
La Hermandad de la Resurrección y Salud y San Diego de Alcalá organizó los pasados 2 y 3 de agosto unas jornadas solidarias en torno a dos platos típicos: migas y paella. La iniciativa, de carácter benéfico, tenía como objetivo recaudar fondos para la Beca de San Diego, una ayuda destinada a mejorar las condiciones de vida y el acceso a la educación de menores en situación vulnerable.
Durante ambas jornadas, celebradas en un ambiente de hermandad y participación vecinal, se sirvieron raciones de migas y paella elaboradas por cocineros y cocineras voluntarias, con el apoyo logístico y material de diversos colectivos. La familia Rivera donó los ingredientes necesarios para la elaboración de las migas y de las dos primeras paellas, mientras que la tercera fue posible gracias a la colaboración de PaseArte Alcalá. También participó la Agrupación Pérez Ochoa, junto a amigos y simpatizantes.
En total, se logró una recaudación cercana a los 2.000 euros, una cifra que, según fuentes de la Hermandad, se destinará de forma directa a impulsar la Beca de San Diego. Esta ayuda solidaria busca generar «oportunidades reales» para menores que atraviesan situaciones difíciles, facilitando su desarrollo personal y educativo.
Desde la organización han querido agradecer el compromiso y la implicación de todas las personas que hicieron posible la actividad, desde voluntarios y cocineros hasta entidades colaboradoras y representantes institucionales. También han destacado la participación del Ayuntamiento y de varios concejales, así como el respaldo de los hermanos y hermanas de la Hermandad.
Esta acción se suma a otras iniciativas solidarias impulsadas en los últimos años por parte de distintas cofradías y hermandades de la ciudad, que, al margen de su carácter religioso, desarrollan actividades con impacto social directo en la comunidad complutense.
La Beca de San Diego se mantiene gracias a este tipo de eventos y donaciones, que permiten dar continuidad a un proyecto centrado en el acompañamiento y el apoyo a la infancia.
“Cuando cocinamos con solidaridad, el sabor trasciende el plato y llega al alma”, señalaron desde la Hermandad, en referencia a la implicación de voluntarios y colaboradores durante las jornadas. También expresaron un mensaje de gratitud y esperanza: “Gracias por formar parte de esta causa. Gracias por creer en la infancia”.







