- La propuesta del PSOE planteaba sentar en un mismo foro a vecinos, hosteleros, comerciantes, entidades y técnicos municipales.
- Los socialistas sostienen que ese órgano será necesario para seguir dentro de la red de destinos turísticos inteligentes.
El último Pleno municipal dejó uno de sus debates más reconocibles en torno al Casco Histórico. La propuesta del Grupo Municipal Socialista para crear una mesa de convivencia que abordara los problemas de ruido y saturación en el centro fue rechazada por PP y Vox, en un contexto en el que las tensiones entre actividad turística, hostelería y descanso vecinal llevan tiempo formando parte de la discusión pública.
La iniciativa planteaba abrir un espacio estable de diálogo entre vecinos, hosteleros, comerciantes, entidades y técnicos municipales. Según defendió el PSOE, el objetivo era crear un foro específico para analizar los problemas de convivencia asociados al uso intensivo del centro y tratar de ordenar ese debate con la participación de las partes implicadas.
El trasfondo de la moción no era menor. En los últimos años, el Casco Histórico ha concentrado buena parte de las discusiones sobre el equilibrio entre la actividad económica y turística y la vida cotidiana de quienes residen en la zona. El ruido, la presión sobre el espacio público y la saturación en determinados momentos forman parte de un debate recurrente que afecta de forma directa a vecinos y negocios, y que periódicamente vuelve al foco político.
La propuesta socialista buscaba precisamente trasladar ese conflicto a una mesa de trabajo con formato más estable. No se trataba solo de debatir sobre molestias puntuales, sino de constituir un órgano que, según el PSOE, permitiera canalizar las diferencias, compartir diagnósticos y estudiar soluciones con participación de los sectores afectados y del propio Ayuntamiento.
Durante la defensa de la moción, la concejala socialista María Aranguren aseguró que el Ejecutivo “tendrá que constituir este foro si quiere seguir estando dentro de la red de destinos turísticos inteligentes, así que es ridículo que hoy voten que no”. En esa misma intervención añadió que “el Gobierno ahora impone su criterio y utiliza a los vecinos como ariete. No les preocupa ni la convivencia vecinal, ni los barrios”.
La referencia a la red de destinos turísticos inteligentes introdujo además un elemento político y de gestión más amplio en el debate. El PSOE sostiene que la creación de un espacio de este tipo no solo responde a una demanda local ligada al Casco Histórico, sino que también encaja en los requisitos y compromisos que asumen las ciudades integradas en ese modelo de gestión turística.
Con el voto en contra de PP y Vox, la propuesta quedó sin respaldo plenario. El rechazo no cierra, sin embargo, un debate que previsiblemente seguirá presente en la agenda municipal, tanto por las quejas vinculadas al ruido y la saturación como por la necesidad de definir qué tipo de equilibrio quiere la ciudad para uno de sus espacios más sensibles.










