- Desde las 17:00, programación gratuita y sin inscripción en el Parque O’Donnell, con franjas diferenciadas para peques, adolescentes y público adulto.
- Pasarela de disfraces, concurso de calabazas, cuentacuentos, ‘Poder estratega’, rituales de Samhain y Pasaje del Terror; los concursos inscriben y publican bases en la web de OFM.
Alcalá vuelve a convertir el Parque O’Donnell en su gran escenario de miedo controlado en la tarde-noche del 31 de octubre. La cita, ya clásica en el calendario juvenil, mezcla fiesta popular y pedagogía del ocio con una ambientación que mira al origen celta de Halloween, el Samhain. El objetivo: que cada público encuentre su espacio —de la aventura familiar al susto bien medido— en un parque completamente tematizado y con actividades encadenadas desde primera hora de la tarde.
La jornada comienza a las 17:00 y es gratuita y sin inscripción previa, lo que favorece la rotación de familias y grupos de amigos a lo largo de la tarde. La organización recae en las concejalías de Familia, Infancia y Juventud y Salud, con el programa Redes para el Tiempo Libre ‘Otra Forma de Moverte’ (OFM) como motor de una red de entidades juveniles que aportan monitores, animación y logística.
El parque se divide en tres zonas por edades para modular la intensidad del miedo. La zona infantil (de 17:00 a 21:00) concentra la propuesta más lúdica y participativa: Pasarela Terrorífica de disfraces, Concurso de Calabazas, el cuentacuentos Diver Terror con títeres, photocall y talleres para fabricar brujas, fantasmas o pócimas. La Senda del Horror permite caracterizarse con motivos de la naturaleza y el Tronco de las Tinieblas sirve de punto de foto-recuerdo. Para moverse y reír, la Casita Encantada propone un pequeño laberinto en el que salir es parte del juego.
La zona adolescente, ‘Poder estratega’ (también de 17:00 a 21:00), plantea pruebas donde pensar por encima del miedo es la clave. Aquí el Samhain salta del decorado a la pantalla con un minijuego en el móvil y desafíos con premios asegurados para quienes completen el reto. Además, habrá dos pases del ritual de Samhain tradicional —a las 18:30 y 20:00— con un show que integra brujas, espíritus y criaturas fantásticas para explicar, en clave escénica, el mito del cambio de estación.
La zona joven y de adultos (a partir de 14 años, de 18:00 a 01:00) hace crecer la intensidad con el clásico Pasaje del Terror, un recorrido de sustos donde las pesadillas toman cuerpo entre nieblas y sombras. Una legión de personajes —con apoyo de batucada en momentos puntuales— recorrerá los paseos del parque para señalar inicios de actividades y mantener el ambiente en su punto, siempre con recomendaciones para que cada cual elija su nivel de adrenalina.
No faltan los concursos: el de disfraces —con guiños al tema Samhain pero abierto a cualquier propuesta de Halloween— y el de Calabazas, pensado para premiar creatividad y puesta en escena. Las inscripciones y bases figuran en la web oficial de OFM; conviene consultarlas con antelación para conocer horarios de participación, criterios y premios.
‘Pásatelo de miedo en el O’Donnell’ se ha consolidado en la última década como la principal convocatoria pública de Halloween en la ciudad, con un formato que combina ocio saludable y espacio seguro para peques y adolescentes. El enfoque temático del Samhain añade una capa cultural que explica el tránsito del verano al otoño, y la programación por franjas horarias y zonas permite a las familias planificar su visita sin sobresaltos.
Aunque no se requiere inscripción para acceder a las zonas de libre circulación, la organización recomienda llegar con tiempo en los cambios de franja (17:00, 18:00 y 20:00) para evitar aglomeraciones. Es aconsejable llevar calzado cómodo, prever algo de abrigo para la noche y respetar los itinerarios señalizados por el personal de apoyo. Los carritos infantiles pueden circular por los paseos principales; en actividades de susto o penumbra se solicitará esperar en el exterior por seguridad.
Con el O’Donnell transformado en un bosque de sombras, Alcalá encara un Halloween que apuesta por la participación y el ocio responsable. Si la respuesta del público sigue el pulso de ediciones anteriores, la combinación de talleres, shows y pasajes promete una tarde-noche intensa que, más allá del susto, deja comunidad: familias que comparten parque, peques que descubren un rito lúdico y jóvenes que encuentran alternativas sanas para celebrar el 31 de octubre.










