- El paro, convocado en toda la Comunidad de Madrid, incluye seguimiento y acciones en centros de Alcalá de Henares.
- La convocatoria reclama una bajada de ratios, mejoras salariales y más personal en una etapa marcada por el conflicto sobre los servicios mínimos.
La huelga indefinida convocada en las escuelas infantiles de la Comunidad de Madrid ha tenido también incidencia en Alcalá de Henares, donde varios centros se han sumado esta semana a las movilizaciones del primer ciclo de Educación Infantil, correspondiente a la etapa de 0 a 3 años. La protesta, impulsada por la Plataforma Laboral de Escuelas Infantiles con apoyo de CGT y CCOO, sitúa en el centro del debate las condiciones laborales del sector y la organización de un servicio que las organizaciones convocantes consideran insuficientemente dotado.
Las reclamaciones giran en torno a tres ejes principales: la reducción de ratios por aula, la mejora de los salarios y el refuerzo de las plantillas. El personal educativo sostiene que el modelo actual dificulta una atención adecuada en una etapa especialmente sensible, en la que la labor educativa convive con tareas de cuidado, alimentación, descanso e higiene. El conflicto no es nuevo, pero en esta ocasión ha desembocado en una convocatoria indefinida en toda la región.
En Alcalá, la huelga se ha traducido en acciones en distintos centros de la ciudad dentro del marco de la protesta autonómica. Aunque la convocatoria tiene alcance regional, la difusión de iniciativas en escuelas del municipio confirma que el conflicto también ha llegado a la red local de educación infantil. La protesta afecta así a una etapa con presencia relevante en la vida cotidiana de muchas familias complutenses, especialmente en un tramo educativo ligado tanto a la escolarización temprana como a la conciliación.
Uno de los principales puntos de fricción está en las ratios y en la dotación de personal. Las organizaciones convocantes defienden que la actual organización de las aulas no permite prestar una atención suficientemente individualizada al alumnado de 0 a 3 años, mientras que la reivindicación de más profesionales se vincula a la carga de trabajo diaria que asume el personal educativo. Entre sus demandas figura también la implantación de la llamada pareja educativa, una reclamación recurrente en el sector para reforzar la atención dentro del aula.
A las reivindicaciones laborales se suma el conflicto abierto por los servicios mínimos fijados para la huelga. Las organizaciones convocantes han cuestionado su alcance y han trasladado su queja al Defensor del Pueblo al considerar que limitan el derecho al paro. En los centros dependientes de la Comunidad de Madrid, los servicios mínimos establecidos contemplan, entre otras medidas, un educador por cada 12 bebés, uno por cada 18 niños de 1 a 2 años y uno por cada 24 mayores de 2 años, además del mantenimiento del comedor y la limpieza donde esos servicios existan.
La primera jornada de huelga dejó además diferencias en la valoración del seguimiento. La Plataforma Laboral de Escuelas Infantiles cifró la participación en el 41%, mientras que la Consejería de Educación la situó en el 31% en los centros de su ámbito. Esa discrepancia es habitual en convocatorias de este tipo, pero refleja también la dimensión del pulso abierto entre el sector y la Administración autonómica sobre la situación del primer ciclo de Infantil.










