- El paro coincide con el momento de mayor riesgo de incendio del verano y contempla servicios mínimos del 80 %.
- La plantilla denuncia sueldos bajos, falta de seguridad, exposición a agentes cancerígenos y un convenio sin renovar desde hace 16 años.
En plena campaña de máximo riesgo de incendios en la región, los bomberos forestales de la Comunidad de Madrid han iniciado este martes una huelga que se prolongará, al menos, durante un mes. La plantilla, integrada por unos 530 trabajadores bajo la gestión de la empresa pública TRAGSA, ha arrancado este paro indefinido exigiendo una mejora sustancial de sus condiciones laborales.
El conflicto se produce en el marco del Plan Especial de Protección Civil contra Incendios Forestales (INFOMA), vigente desde el 15 de junio y con especial relevancia durante los meses de verano. Pese a la huelga, el Gobierno regional ha decretado unos servicios mínimos del 80 %, porcentaje que los trabajadores consideran excesivo dado el carácter de la protesta.
La plantilla reclama la renovación de un convenio colectivo que data de 2008 y que, según el comité de empresa, ha provocado una pérdida de poder adquisitivo cercana al 35 %. Denuncian también una situación de precariedad generalizada, con sueldos que oscilan entre los 1.280 y 1.300 euros mensuales. Además, piden que se apliquen los pluses salariales vinculados a la peligrosidad, toxicidad y penosidad de su trabajo, tal y como contempla el Estatuto Básico de los Bomberos Forestales.
Entre sus reivindicaciones también se encuentra la mejora del régimen de descansos, la implantación de medidas de seguridad adecuadas y una evaluación específica de riesgos por exposición a agentes cancerígenos. Los trabajadores aseguran que las bases desde las que operan presentan condiciones que no cumplen con la normativa vigente sobre exposición a sustancias peligrosas.
La falta de personal también es uno de los aspectos más criticados por los trabajadores. Según indican, a estas alturas del verano quedan unas 40 plazas sin cubrir, lo que no solo incrementa la carga laboral, sino que, según denuncian, compromete la seguridad tanto de los bomberos como de la población en situaciones de emergencia.
El primer día de huelga ha arrancado con una acción de protesta en Madrid, donde los trabajadores han marchado desde Nuevos Ministerios hasta la sede central de TRAGSA en la calle Maldonado. Durante la movilización se han vivido momentos de tensión al intentar los manifestantes acceder al edificio, lo que provocó un forcejeo con el personal de seguridad. El incidente terminó con un guarda en el suelo, que fue atendido posteriormente por compañeros del propio edificio.
Ya en el interior del inmueble, los bomberos recorrieron varias plantas informando a los trabajadores de la empresa sobre su situación laboral y los motivos de la huelga.
ASÍ HA SIDO EL PIQUETE INFORMATIVO DE LOS COMPAÑEROS #BomberosForestalesCM EN LA SEDE DEL GRUPO TRAGSA EN MADRID.
— Bomberos Forestales Comunidad de Madrid (@BBFFMadrid) July 15, 2025
NI UN PASO ATRÁS. NO NOS VAMOS A RENDIR. #BomberosForestalesCMEnLucha#YoApoyoALosBomberosForestales pic.twitter.com/sFBOAKTlji
Desde el comité de huelga responsabilizan tanto a TRAGSA como a la Comunidad de Madrid del bloqueo de las negociaciones y de mantener unas condiciones laborales que consideran obsoletas. Por su parte, la Consejería de Interior ha indicado que la gestión de estos efectivos corresponde al grupo TRAGSA, que a su vez alega que el convenio actual es de ámbito sectorial y regional, y que no ha sido firmado por la propia empresa, por lo que no estaría habilitada para negociar uno nuevo.
Las reuniones mantenidas entre TRAGSA y el comité de empresa en las últimas semanas no han dado fruto, por lo que los trabajadores ya han advertido que la huelga podría prolongarse de manera indefinida si no se avanza en un acuerdo satisfactorio.










