- La placa con el mapa de Ucrania se inauguró en la calle Ucrania, junto a la antigua Gal, en un acto impulsado por la comunidad ucraniana y la parroquia Virgen de Belén.
- Vecinos ucranianos participaron en el homenaje, que refuerza su identidad y vínculo con Alcalá de Henares.
La calle Ucrania de Alcalá de Henares fue escenario este fin de semana de un encuentro cargado de simbolismo. Allí, junto a la antigua fábrica de la Gal, se inauguró una placa conmemorativa con el mapa del país, un gesto promovido por la Asociación de Ucranianos de Alcalá y la parroquia Virgen de Belén. El objetivo: mantener visible en la ciudad la lucha y la resistencia de un pueblo marcado por la invasión rusa que comenzó en febrero de 2022.
Decenas de vecinos ucranianos participaron en el acto, celebrado junto a la antigua fábrica de la Gal, un punto cargado de simbolismo para la comunidad local. Para muchos de ellos, la jornada fue un recordatorio de la dureza que sufren sus familiares y amigos en su tierra natal, pero también una reafirmación de identidad en Alcalá, donde residen alrededor de 1.500 compatriotas.
El testimonio de los propios vecinos ucranianos dio voz a la parte más dura del conflicto. Andriy Modrytsky, presidente de la Asociación de Ucranianos de Alcalá, recordó que “cada día son peores y más crueles los bombardeos rusos”, mientras que otro residente recalcó la necesidad de “seguir luchando por poder vivir en paz en nuestro propio país y defender nuestra tierra”. Estas palabras reflejan el espíritu de resistencia que continúa alimentando a la diáspora ucraniana en España.
La alcaldesa Judith Piquet, acompañada por la concejala de Participación Ciudadana, Esther de Andrés, participó en el acto junto a decenas de vecinos ucranianos que residen en Alcalá, donde se estima que la comunidad asciende a unas 1.500 personas. Para muchos de ellos, la jornada se convirtió en un recordatorio del sufrimiento que viven sus familias y amigos en el país de origen, al tiempo que reforzaba su presencia y arraigo en la ciudad complutense.
Durante su intervención, la regidora transmitió la solidaridad de los alcalaínos y destacó el papel histórico de Alcalá como ciudad acogedora. Piquet subrayó el compromiso del municipio con los refugiados y expresó la cercanía hacia quienes “viven con angustia e incertidumbre” las noticias que llegan a diario desde el frente.
El acto en Alcalá coincidió con un momento clave en el desarrollo de la guerra. Más de tres años después del inicio de la invasión a gran escala, el conflicto sigue sin una solución próxima y ha dejado cientos de miles de víctimas, además de millones de desplazados. España, como otros países europeos, ha recibido a decenas de miles de refugiados ucranianos, muchos de ellos asentados en municipios del Corredor del Henares.
Con la inauguración de esta placa, la comunidad ucraniana de Alcalá no solo rinde homenaje a su país natal, sino que también reafirma su identidad y la esperanza en un futuro en paz. La ciudad, por su parte, consolida su papel como espacio de acogida y solidaridad internacional.
