- El fuego se originó en la tarde del 7 de julio tras la caída de un rayo y pudo ser controlado gracias a la rápida intervención de los servicios de emergencia y a la lluvia.
- Las labores se vieron dificultadas por la pendiente, el difícil acceso a la zona y las fuertes rachas de viento registradas durante la tormenta.
El parque de Los Cerros de Alcalá sufrió en la tarde del martes 7 de julio un incendio originado, según la información difundida por el cuerpo de bomberos de Alcalá, por la caída de un rayo durante el episodio de tormentas registrado en la zona. El fuego afectó a un entorno natural de especial valor para la ciudad y obligó a activar un dispositivo de emergencia en condiciones complicadas por la orografía y el viento.
Los bomberos explicaron que el incendio se produjo en “nuestro pulmón verde” y que pudo ser controlado por la combinación de dos factores: la rápida llegada de los medios de extinción y la lluvia caída durante la tormenta. “Gracias a la rápida intervención y algo de lluvia se ha podido controlar”, señalaron en la publicación difundida tras la actuación.
La intervención no fue sencilla. La zona presentaba “muchísima pendiente” y un acceso difícil para los equipos de emergencia, una circunstancia especialmente relevante en los incendios forestales porque retrasa la llegada directa de los vehículos y obliga a trabajar en condiciones más exigentes. A ello se sumaron las fuertes rachas de viento registradas durante la tarde, que pueden favorecer la propagación de las llamas y complicar la evolución del humo.
En el operativo participaron efectivos del parque de bomberos de Alcalá y se activaron también Bomberos de Torrejón, con una bomba y una cuba, además del Grupo Tragsa y mandos de coordinación identificados como J3.2 y J2.2, correspondientes a suboficial y oficial, respectivamente. La presencia de estos recursos refleja la necesidad de reforzar tanto el aporte de agua como la coordinación sobre el terreno en una zona de acceso complejo.
Los Cerros son uno de los principales espacios naturales de Alcalá de Henares y forman parte del Monte de Utilidad Pública del mismo nombre, con más de 800 hectáreas de superficie. Su valor ambiental y recreativo hace que cualquier conato de incendio en este entorno genere especial preocupación, tanto por el riesgo para la vegetación como por la posible afección a senderos, fauna y zonas de uso ciudadano.
El suceso se produjo además en un contexto de riesgo elevado de incendios forestales en la Comunidad de Madrid, con altas temperaturas, vegetación seca y episodios de tormenta acompañados de viento. Este tipo de situaciones puede reunir varios factores de riesgo al mismo tiempo: descargas eléctricas, rachas que empujan las llamas y terreno forestal especialmente vulnerable durante el verano.
Los bomberos de Alcalá advirtieron también de la carga de trabajo acumulada en los últimos días. “Están siendo días complicados y de bastante trabajo”, indicaron, antes de recordar a la ciudadanía la importancia de avisar de inmediato ante cualquier indicio de fuego. “Si ves un incendio, columna de humo, no dudes en llamar a 112”, añadieron.
Tras el control del incendio, las labores habituales en este tipo de intervenciones pasan por revisar la zona, enfriar posibles puntos calientes y evitar reproducciones, especialmente cuando el terreno conserva combustible vegetal seco y las condiciones meteorológicas siguen siendo desfavorables.







