- La formación denuncia interrupciones de clases por pruebas de audio de los Conciertos de la Muralla en septiembre.
- Pide dotar a la Policía Local de sonómetros para medir al momento y revisar espacios de grandes eventos fuera del Centro.
La contaminación acústica vuelve al debate local. Izquierda Unida (IU) ha puesto el foco en la aplicación de la Ordenanza de Protección del Medio Ambiente contra la Emisión de Ruidos, después de que vecinos del entorno de la Huerta del Obispo hayan trasladado molestias por pruebas de sonido en horario lectivo. La organización sostiene que estas incidencias han llegado a interferir en la actividad de aulas cercanas, un episodio que reabre una discusión recurrente: cómo compatibilizar la programación cultural con el derecho al descanso.
IU plantea una batería de medidas para reforzar el control del ruido en vía pública y equipamientos municipales. La principal es recuperar las mediciones “in situ” por parte de la Policía Local cuando exista una denuncia, de modo que se evalúe el nivel sonoro en el momento y lugar de mayor impacto. La formación recuerda que, durante años, los agentes dispusieron de medios técnicos para realizar estas comprobaciones de manera inmediata y que, a día de hoy, las mediciones suelen demorarse semanas, lo que a su juicio deja al vecindario en una situación de indefensión.
El caso más reciente que apuntan se produjo el pasado mes de septiembre, en el marco de los Conciertos de la Muralla. Según IU, algunas pruebas de sonido efectuadas en horario escolar obligaron a interrumpir clases en centros educativos próximos. Más allá de este episodio, la organización describe una presión acústica concentrada en el Distrito Centro, donde conviven espacios sanitarios, educativos y residencias de mayores con buena parte de la actividad festiva de la ciudad.
Para aliviar esa concentración, IU propone diversificar sedes y revisar la idoneidad de la Huerta del Obispo para acoger la actual carga de eventos. Entre sus alternativas cita reabrir con uso cultural la Plaza de Toros —de titularidad municipal—, explorar acuerdos puntuales con el Pabellón Ruiz de Velasco y valorar a medio plazo la construcción de un auditorio específico para grandes citas, en línea con equipamientos existentes en otros municipios.
Otro frente señalado por la formación es el ruido generado por el tránsito de aeronaves militares sobre la ciudad. IU plantea que el Ayuntamiento contacte con el Ministerio de Defensa para reducir la frecuencia de estos sobrevuelos, que describen como “ensordecedores” cuando coinciden con determinadas maniobras y alturas.
En el plano normativo, IU insiste en el cumplimiento estricto de la ordenanza municipal de ruidos, que —recuerdan— establece que las mediciones deben realizarse en el punto y en el momento de mayor impacto sonoro. La organización entiende que diferir estas comprobaciones a días posteriores desvirtúa la evaluación y dificulta la adopción de medidas correctoras, desde ajustes de volumen y horarios hasta eventuales sanciones.
La propuesta llega en un momento de alta actividad cultural y deportiva en la ciudad, con programaciones que atraen público y generan retorno económico, pero también quejas vecinales recurrentes por molestias. A corto plazo, el debate se centrará en si el Gobierno local recupera las mediciones inmediatas por parte de la Policía Local y en si se estudian cambios de ubicación u horarios para los eventos más ruidosos. En paralelo, IU emplaza a abrir una discusión más amplia sobre el modelo de ciudad en materia de ocio, descanso y reparto de actividades entre barrios.










