- La alcaldesa defendió en SER Henares una inversión municipal de 75 millones dentro del plan Alcalá mejora sus barrios y avanzó otro paquete de actuaciones por unos 20 millones.
- Piquet vinculó el futuro de la ciudad al desarrollo de Roca, la vivienda asequible, nuevos aparcamientos en superficie, la futura estación de autobuses y la atracción de inversión.
La alcaldesa de Alcalá de Henares, Judith Piquet, ha defendido en una entrevista concedida a SER Henares que la ciudad “está en marcha” gracias a una planificación municipal centrada en la mejora de los barrios, la inversión pública, la atracción de actividad económica, la vivienda asequible y la transformación urbana de grandes espacios degradados.
Durante la entrevista, Piquet ha respondido a las valoraciones de vecinos recogidas por la emisora, que trasladaban tanto reconocimientos a las obras ejecutadas como críticas por el estado de determinados barrios. La alcaldesa ha señalado que esas demandas “no sorprenden” porque “los alcalaínos somos muy exigentes”, pero ha recordado que precisamente el eje de la acción municipal es el plan *Alcalá mejora sus barrios, dotado con *75 millones de euros de inversión.
“Nos estamos ocupando de muchísimos barrios y en todos los distritos de Alcalá. Hay obras que ya han terminado, otras que están en ejecución y otras que acaban de comenzar”, ha afirmado la alcaldesa, que ha citado actuaciones como las de Gran Canal y ha insistido en que los barrios han sido y seguirán siendo “uno de sus caballos de batalla”.
Piquet ha asegurado que, al llegar al Gobierno municipal en 2023, el objetivo era recuperar una hoja de ruta clara tras “ocho años de poca planificación y poca acción”. Según ha explicado, transformar una ciudad “no se hace en un día”, porque requiere trámites administrativos, contratación pública y ejecución técnica, pero ha recalcado que ahora Alcalá cuenta con “planificación, dirección y acción”.
“¿Qué nos gustaría hacer más? Por supuesto. ¿Qué queda por hacer? También. Pero Alcalá está en marcha y los vecinos lo pueden ver”, ha señalado.
La alcaldesa ha avanzado además que el Ayuntamiento presentará en los próximos días un nuevo paquete de proyectos por valor de unos 20 millones de euros, destinados específicamente a barrios y a actuaciones largamente demandadas por los vecinos. Entre esas actuaciones ha citado intervenciones en el entorno de Vía Complutense, la zona de Carrefour, las calles Ribera y Murillo, la pasarela de la GAL, el aparcamiento de San Lucas y la calle Núñez de Guzmán.
Piquet ha explicado que se trata de actuaciones necesarias en zonas que acumulan problemas desde hace años y que el Gobierno municipal quiere poner en marcha “lo antes posible” para que puedan iniciarse dentro de la legislatura, siempre que concluyan los procedimientos administrativos de contratación y licitación.
Uno de los asuntos centrales de la entrevista ha sido el futuro desarrollo de los terrenos de Roca, que la alcaldesa ha definido como “el proyecto con mayúsculas” de Alcalá de Henares. Piquet ha recordado que la Comunidad de Madrid ha declarado el proyecto de interés relevante, lo que permitirá agilizar los informes y trámites autonómicos vinculados al planeamiento, el impacto ambiental o las carreteras.
La alcaldesa ha explicado que el objetivo es evitar que una modificación del Plan General se prolongue durante ocho años y acortar al máximo los plazos administrativos. Para ello, ha destacado la interlocución permanente entre el Ayuntamiento, la Comunidad de Madrid y los propietarios de los terrenos.
“El desarrollo de Roca es la transformación más importante de Alcalá. Hablamos de una zona industrial degradada, que ya no tiene uso, y que permitirá crear entre 2.500 y 3.000 viviendas, 80.000 metros cuadrados de zonas verdes, un auditorio, aparcamientos y una nueva centralidad para la ciudad”, ha afirmado.
Piquet ha señalado que el nuevo ámbito será concebido como un ecobarrio, con nuevas zonas verdes, viales y conexiones con el Parque O’Donnell. La alcaldesa ha defendido que se trata de un proyecto a largo plazo, que probablemente se materializará en la próxima legislatura, pero sobre el que “ya se han sentado las bases”.
La alcaldesa también ha sido contundente al referirse a la posición del anterior Gobierno socialista sobre Roca. Según Piquet, cuando el actual Ejecutivo llegó al Ayuntamiento “no había absolutamente nada” avanzado, ni proyecto, ni compromiso, ni documentación firmada. “Vendieron humo a los vecinos”, ha indicado, en referencia a propuestas anteriores como la construcción de un aparcamiento en esos terrenos, que el actual Gobierno consideró inviable.
Asimismo, ha subrayado que la primera condición que puso el Ayuntamiento para iniciar cualquier conversación sobre el desarrollo de Roca fue el mantenimiento de los empleos vinculados a la fábrica. Piquet ha asegurado que ese compromiso fue trasladado desde el primer momento a los propietarios y que los sindicatos conocen que se trataba de una condición imprescindible para poder avanzar.
“Hasta que no estuviera garantizado el mantenimiento de los empleos y que esos empleos permanecieran en la ciudad, no hablábamos de nada más”, ha afirmado.
En materia de vivienda, la alcaldesa ha situado la ampliación del suelo disponible y la colaboración público-privada como dos herramientas fundamentales para responder a una de las principales preocupaciones de los vecinos. Piquet ha recordado las 736 viviendas de alquiler asequible del Plan Vive impulsadas por la Comunidad de Madrid en Alcalá y ha destacado la cesión de suelo municipal para otras 258 viviendas destinadas a jóvenes.
La alcaldesa ha defendido que el Ayuntamiento apoyará tanto las iniciativas públicas como las privadas que permitan construir vivienda en Alcalá “para que los alcalaínos puedan quedarse en su ciudad y desarrollar aquí su proyecto de vida”. En ese sentido, ha recalcado que el Gobierno municipal no quiere una ciudad anclada en el pasado, sino una Alcalá histórica, Patrimonio de la Humanidad, pero asentada en el siglo XXI y orientada al futuro.
“Lo que quiero para los vecinos es lo que yo decidí hacer en mi ciudad: nacer, formarme, crecer, formar mi familia y quedarme en Alcalá. Quiero que los alcalaínos tengan esas oportunidades”, ha señalado.
Preguntada por los precios del Plan Vive, Piquet ha defendido que se trata de alquileres asequibles si se comparan con los precios del mercado privado en Alcalá, donde ha señalado que los alquileres pueden alcanzar cifras muy superiores. No obstante, ha admitido que debe intentarse ajustar esos precios “a todos los bolsillos”, aunque ha rechazado las políticas de intervención de precios impulsadas por el Gobierno de España, al considerar que “encarecen aún más” el acceso a la vivienda.
La alcaldesa también ha vinculado el futuro de Alcalá a la atracción de inversión y a la generación de empleo de calidad. Ha defendido que el Ayuntamiento debe facilitar la implantación de empresas, agilizar licencias, acompañar a los inversores y apoyar tanto a las grandes industrias como a los pequeños empresarios, autónomos y pymes.
“No podemos criminalizar a los empresarios, que son quienes generan riqueza. Hay que estar a su lado, acompañarles, facilitarles la vida y poner alfombra roja a todo aquel que quiera venir a invertir en Alcalá”, ha declarado.
Piquet ha señalado además que la ciudad debe aprovechar el talento de la Universidad de Alcalá y favorecer que los jóvenes formados en la ciudad puedan desarrollar aquí su trayectoria profesional. En su opinión, atraer inversión y retener talento son claves para que Alcalá siga generando oportunidades laborales y económicas.
En el ámbito educativo y social, la alcaldesa ha confirmado que el Ayuntamiento sigue trabajando con la Comunidad de Madrid para avanzar en el futuro colegio público comprometido para la zona de El Olivar. Según ha explicado, el Consistorio ya trasladó varias parcelas posibles a la Consejería de Educación y está prevista una reunión con el viceconsejero para seguir avanzando en el proyecto.
Asimismo, Piquet ha anunciado que el Ayuntamiento trabaja también en la cesión de una parcela municipal en la zona norte de la ciudad para la construcción de una residencia de mayores, dentro de la voluntad del Gobierno municipal de dotar de nuevos servicios e infraestructuras a las zonas de desarrollo.
Sobre aparcamientos, la alcaldesa ha explicado que el Gobierno municipal ha revisado los estudios económicos de los aparcamientos subterráneos planteados inicialmente, pero que el incremento de costes ha elevado el precio estimado de cada plaza hasta unos 35.000 euros, una cantidad que considera inasumible para muchos vecinos.
Por ese motivo, ha explicado que el Ayuntamiento está optando por una solución más viable: la creación de aparcamientos en superficie sobre parcelas municipales. Ha citado como ejemplo el aparcamiento de Nuestra Señora de Belén, con 353 nuevas plazas, construido sobre una parcela que anteriormente presentaba problemas de suciedad, abandono e incendios. También ha anunciado próximas actuaciones en Jiménez de Quesada y la remodelación del aparcamiento de Luis Vives.
“Estamos buscando terrenos municipales donde sea viable construir aparcamientos en superficie y donde la inversión la haga el Ayuntamiento, pero a los vecinos les salga gratis”, ha explicado.
Respecto a la futura estación de autobuses, Piquet ha defendido la ubicación prevista en la parcela municipal del antiguo parque de servicios y ha afirmado que se trata de una decisión técnica, no de un capricho político. La alcaldesa ha recordado que ya se ha llevado a Pleno la modificación del plan especial y que la Comunidad de Madrid dispone de presupuesto para iniciar la licitación a través del Consorcio.
La alcaldesa ha respondido a las críticas vecinales sobre la ubicación señalando que el nuevo intercambiador no obligará a los vecinos a cambiar sus desplazamientos habituales dentro de la ciudad. Según ha explicado, las líneas y paradas actuales seguirán funcionando, mientras que el intercambiador permitirá ordenar y regular tanto las líneas urbanas como las interurbanas, además de facilitar autobuses lanzadera directos hacia Madrid por su proximidad a la A-2.
“Los vecinos no van a tener que desplazarse de manera diferente a como lo hacen ahora. La ubicación está más que estudiada y ha sido decidida por los servicios técnicos municipales y el Consorcio”, ha indicado.
La alcaldesa también ha abordado la situación del concejal Víctor Acosta, después de ser preguntada por la eventual admisión a trámite de una querella. Piquet ha defendido la necesidad de actuar con cautela, proteger un proceso con todas las garantías y respetar la presunción de inocencia. Ha subrayado que una admisión a trámite “no es una sentencia de culpabilidad” y ha afirmado que su papel como alcaldesa es proteger tanto a los trabajadores municipales denunciantes como al denunciado, sin interferir en el proceso judicial.
“Actuar con contundencia no significa actuar con premura. Hay que esperar a ver qué hay en el juzgado, respetar la independencia judicial y tomar decisiones en función de lo que vaya ocurriendo”, ha señalado.
Piquet ha asegurado que ha hablado con los trabajadores municipales afectados, a los que conoce desde hace más de 20 años, y ha recalcado que cuentan con su respaldo y protección como alcaldesa. No obstante, ha insistido en que no le corresponde a ella determinar la veracidad de los hechos, sino garantizar que el procedimiento se desarrolle con todas las garantías.
Preguntada por el clima político municipal y por la cercanía de las elecciones de mayo de 2027, Piquet ha afirmado que no está centrada en encuestas ni en cálculos electorales, sino en los 12 meses de trabajo que quedan por delante. La alcaldesa ha asegurado que no maneja encuestas y que su prioridad es completar proyectos, iniciar nuevas obras y seguir gestionando la ciudad.
“No estoy en clave electoral. Me quedan 12 meses de obras, de proyectos y de ganas de seguir trabajando por los vecinos de Alcalá”, ha manifestado.
Sobre una posible candidatura en 2027, Piquet ha afirmado que no le faltan “ni ilusión ni ganas” y que todavía tiene muchos proyectos que ejecutar para mejorar la ciudad. No obstante, ha insistido en que ahora su obligación es gobernar hasta el final de la legislatura.
La alcaldesa ha concluido defendiendo una política centrada en la gestión frente al ruido. “Los vecinos están cansados del ruido político. Mi obligación es estar a mi trabajo, que es gestionar Alcalá, mejorar los barrios y seguir poniendo la ciudad en marcha”, ha señalado.










