- La alcaldesa participó en la recepción de Felipe VI a los alcaldes de las 15 Ciudades Patrimonio de la Humanidad de España.
- Alcalá forma parte del grupo desde su reconocimiento por la Unesco en 1998 como Universidad y recinto histórico.
La alcaldesa de Alcalá de Henares, Judith Piquet, participó este 18 de mayo en la recepción institucional ofrecida por el rey Felipe VI en el Palacio de El Pardo a los alcaldes del Grupo de Ciudades Patrimonio de la Humanidad de España. El encuentro reunió a los representantes municipales de las 15 ciudades españolas con cascos históricos o conjuntos monumentales reconocidos por la Unesco, entre ellas Alcalá de Henares, cuya declaración está vinculada de forma directa a su Universidad y a su recinto histórico.
Durante la recepción, los alcaldes trasladaron al monarca el compromiso de estas ciudades con la conservación, protección y promoción del patrimonio histórico que representan. En el caso de Alcalá, ese reconocimiento tiene un peso singular dentro del conjunto español, ya que la ciudad fue inscrita en la Lista del Patrimonio Mundial en 1998 bajo la denominación de “Universidad y recinto histórico de Alcalá de Henares”, una declaración que puso el foco en su modelo urbano universitario y en el valor cultural de su casco histórico.
Piquet destacó tras el encuentro que “es un orgullo para Alcalá de Henares participar en esta recepción institucional con Su Majestad el Rey junto al resto de ciudades Patrimonio de la Humanidad de España, nuestras 14 ciudades hermanas”. La alcaldesa situó la presencia alcalaína en El Pardo como parte de una responsabilidad compartida entre municipios que conservan algunos de los principales conjuntos históricos del país y que, al mismo tiempo, afrontan el reto de hacer compatible la vida urbana cotidiana con la protección de su legado cultural.
La regidora subrayó que Alcalá “representa una parte esencial de la historia, la cultura y también del legado universitario de nuestro país”. La afirmación conecta con uno de los elementos centrales de la declaración de la Unesco: el papel de la ciudad como referente de la planificación universitaria en la Edad Moderna, con una estructura urbana concebida en torno al conocimiento, la enseñanza y la vida académica. Ese perfil diferencia a Alcalá dentro del mapa patrimonial español y refuerza su vínculo con la historia de la Universidad y con la proyección cultural del Siglo de Oro.
La alcaldesa añadió que la recepción “supone también un reconocimiento al esfuerzo diario de conservación y promoción de un patrimonio que tenemos y que es de todos”. La gestión de una ciudad Patrimonio implica actuaciones continuas sobre el espacio público, la rehabilitación de edificios históricos, la protección del entorno urbano y la difusión cultural, pero también exige coordinar esas medidas con el turismo, la actividad económica, la movilidad y el uso residencial del casco histórico.
Piquet aseguró además que “Alcalá seguirá trabajando para proteger su ciudad, su casco histórico y su Universidad, así como para impulsar su proyección internacional y convertir el patrimonio en una oportunidad de desarrollo cultural, turístico y económico”. La conservación patrimonial, en este sentido, no se plantea solo como una obligación vinculada al reconocimiento de la Unesco, sino también como una vía para reforzar la identidad local y generar actividad en sectores como la cultura, la hostelería, el comercio, la formación y el turismo.
El Grupo de Ciudades Patrimonio de la Humanidad de España está integrado por Alcalá de Henares, Ávila, Baeza, Cáceres, Córdoba, Cuenca, Ibiza/Eivissa, Mérida, Salamanca, San Cristóbal de La Laguna, Santiago de Compostela, Segovia, Tarragona, Toledo y Úbeda. Estas ciudades comparten la condición de contar con bienes inscritos en la Lista del Patrimonio Mundial y desarrollan proyectos conjuntos para reforzar la protección, difusión y promoción de sus cascos históricos.
Durante la recepción, el grupo puso en valor la colaboración institucional entre los municipios y las iniciativas comunes orientadas a la conservación y difusión del Patrimonio Mundial. La cooperación entre estas ciudades permite compartir experiencias sobre rehabilitación, accesibilidad, turismo cultural, sostenibilidad urbana y promoción exterior, cuestiones especialmente relevantes para municipios que reciben visitantes atraídos por su historia y que deben preservar al mismo tiempo la autenticidad de sus espacios históricos.
“Formar parte de un grupo de ciudades únicas nos obliga a mantener la excelencia y también a seguir cuidando una identidad que nos hace referentes dentro y fuera de nuestro país”, concluyó Piquet. En el caso de Alcalá, esa identidad se apoya en su condición de ciudad universitaria histórica, en su vinculación con Miguel de Cervantes y en un casco urbano que conserva una parte significativa de la memoria cultural, académica y patrimonial de España.
