- La formación defendió “posponer la implantación” del carril Bus-VAO “hasta que exista un Plan de movilidad coordinado entre todas las Administraciones”.
- Propuso refuerzos de autobuses y medidas ligadas a la R-2 durante la implantación; PP y Vox votaron en contra.
El carril Bus-VAO de la A-2 encara una nueva fase del debate político en Alcalá. No solo por el carril en sí, sino por lo que lo rodea: autobuses, alternativas viarias y coordinación entre administraciones. Más Madrid Alcalá situó el foco en el “cómo” y el “cuándo” de la implantación, insistiendo en que la medida no debería ponerse en marcha sin un marco previo que coordine actuaciones y responsabilidades.
En su intervención, el grupo municipal defendió “posponer la implantación del carril Bus-VAO de la A-2 hasta que exista un Plan de movilidad coordinado entre todas las Administraciones”. La formación sostuvo que el Bus-VAO puede ser útil, pero advirtió de que su éxito depende de que sea “atractivo” y esté “bien planificado”, porque “de lo contrario, llegará el caos”.
Más Madrid vinculó esa planificación a mejoras en el transporte público, especialmente en las líneas de autobús. En ese apartado, pidió “exigir al Gobierno de Ayuso que ponga en marcha buses lanzadera y que mejore frecuencias de las líneas actuales” y dejó una idea central: “De poco vale tener un carril reservado si los buses van tan llenos que no admiten más viajeros, dejando a gente en tierra”.
Además, la formación planteó actuaciones relacionadas con la R-2 como vía alternativa durante la fase de funcionamiento del Bus-VAO. En su propuesta, pidió “exigir al Ministerio de Transportes que mientras esté funcionando el carril Bus-VAO se elimine temporalmente el peaje de la R-2” y defendió también la creación de nuevas conexiones en autobús por esa autopista, con una línea que conecte Alcalá con Alcobendas y su entorno.
En el plano político, Más Madrid aseguró que “el Gobierno de Alcalá, formado por el PP y Vox, votó en contra de todas estas propuestas” y criticó que se rechacen medidas complementarias mientras se defiende el Bus-VAO. En su valoración, la formación habló de “hipocresía” y sostuvo que se está pidiendo “un imposible como imitar el modelo A-6”.
El grupo también apuntó a que la opción que se plantea para la A-2 pasa por habilitar el carril izquierdo en horas punta, sin plataforma segregada, y cuestionó que se impulse sin un aumento paralelo del transporte público. “La alcaldesa Piquet defiende que el carril izquierdo de la A-2 se convierta en un carril Bus-VAO en las horas de mayor tráfico… ¡sin aumentar el transporte público!”, afirmó.
El carril Bus-VAO y las medidas que deberían acompañarlo quedan, así, como uno de los asuntos abiertos en el debate municipal sobre movilidad. A partir de aquí, el calendario y el alcance final dependerán de cómo se concreten las decisiones y la coordinación entre administraciones sobre transporte, alternativas viarias y gestión del tráfico.










