La explanada del Val se llena en la Misa Mayor y la ofrenda floral a la patrona complutense

ofrenda floral virgen del val

Imagen: Ayuntamiento de Alcalá

La explanada de la ermita del Val se convirtió este domingo en uno de los principales escenarios de las fiestas patronales de Alcalá. La celebración de la Misa Mayor y la posterior ofrenda floral congregaron a autoridades, asociaciones y cientos de vecinos en torno a la Virgen del Val, una tradición que marca cada año el punto álgido de estas jornadas festivas.

La eucaristía estuvo presidida por el obispo complutense, Antonio Prieto Lucena, quien centró su homilía en la importancia de la juventud dentro de la vida eclesial, evocando las recientes canonizaciones de Carlo Acutis y Pier Giorgio Frassati como referentes espirituales. Sus palabras, dirigidas especialmente a los jóvenes, subrayaron la idea de “mirar hacia lo alto” como una invitación a mantener la esperanza y el compromiso en la vida cotidiana.

El acto contó con la ambientación musical de la Schola Cantorum, que acompañó los momentos litúrgicos con piezas corales tradicionales, reforzando el carácter solemne de la ceremonia. La asistencia incluyó a la alcaldesa Judith Piquet, miembros de la corporación municipal, representantes de entidades sociales y culturales, así como vecinos que acudieron de distintos barrios de la ciudad.

Tras la misa se celebró la ofrenda floral a la Virgen del Val, un gesto colectivo en el que asociaciones, hermandades y familias entregaron flores a la patrona, llenando la explanada de color y simbolismo. La imagen de la Virgen, decorada con los ramos, quedó como testimonio del fervor popular y de la vigencia de esta tradición que une a generaciones distintas bajo un mismo sentimiento.

La celebración de la Virgen del Val vuelve a mostrar cómo tradición y vida comunitaria se entrelazan cada septiembre en Alcalá, consolidando una cita que año tras año refuerza el vínculo de la ciudad con su patrona.

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