- La formación pide compensar a participantes de la San Silvestre tras fallos en dorsales, cronometraje y clasificaciones.
- También proponen crear maquetas táctiles de edificios históricos y reclama mejoras en la gestión de instalaciones deportivas municipales.
La próxima sesión plenaria del Ayuntamiento de Alcalá de Henares incluirá dos iniciativas presentadas por el Grupo Municipal Más Madrid Alcalá, centradas en deporte y accesibilidad cultural. La formación plantea, por un lado, un paquete de medidas ligado a la última edición de la San Silvestre complutense y, por otro, la puesta en marcha de réplicas táctiles de edificios patrimoniales para personas con discapacidad visual.
En el ámbito deportivo, Más Madrid afirma que su propuesta busca “compensar a las personas que pagaron religiosamente su participación en la San Silvestre complutense y no recibieron lo prometido”. En su escrito, el grupo cita casos de participantes que no recibieron el dorsal para poder correr y otros que sí participaron pero cuyos tiempos “no fueron cronometrados ni aparecen en la clasificación”, y califica el conjunto de incidencias como “un cúmulo de despropósitos”.
La concejala portavoz, Rosa Romero, vincula la iniciativa a una revisión del modelo y de los costes de la prueba. “Estos errores, sumados a que la San Silvestre en Alcalá ha subido de precio hasta los 25 eurazos, han provocado una brutal bajada de la participación”, señala. En la misma línea, compara la tarifa local con la de la San Silvestre Vallecana y defiende que “es injustificable que el precio de inscripción en Alcalá roce el de la San Silvestre Vallecana (27€ hasta el 31/8), que es una prueba de prestigio mundial”.
Más Madrid sostiene que el cambio de organización es una de las claves del debate y apunta al Gobierno municipal del Partido Popular y Vox. “En Alcalá antes teníamos una San Silvestre barata, solidaria y popular y ahora tenemos una carrera cara y con fallos de gestión. ¿Por qué? Porque el Gobierno PP-Vox se metió donde no le llamaban, al arrebatar la organización de la carrera al club deportivo que históricamente la hacía”, afirma Romero. En su propuesta, la formación pide “una evaluación económica y de responsabilidades para esta y para todas las carreras de la ciudad”.
La segunda iniciativa mira a la accesibilidad del patrimonio histórico, con el objetivo de facilitar su comprensión a través del tacto. El grupo plantea “impulsar la creación progresiva de réplicas en miniatura de los principales edificios patrimoniales”, destinadas a personas ciegas o con discapacidad visual. La idea, según expone la formación, es que estas maquetas ayuden a interpretar volúmenes, formas y elementos arquitectónicos de una manera que las visitas convencionales no siempre permiten.
La concejala Sara Escudero enmarca la propuesta en un enfoque colaborativo para asegurar su utilidad. “Para asegurar la calidad técnica y la utilidad social de las réplicas, proponemos que el Ayuntamiento colabore con asociaciones de personas ciegas y con discapacidad visual, así como con entidades culturales de la ciudad”, explica. El planteamiento abre la puerta a acuerdos con el tejido asociativo y cultural local para definir qué edificios priorizar, dónde ubicar las réplicas y cómo integrarlas en itinerarios y recursos existentes.
Además de estas dos iniciativas, Más Madrid ha registrado preguntas dirigidas al Gobierno municipal sobre la gestión deportiva. Entre ellas, el grupo solicita explicaciones sobre por qué en la piscina del Val “los tornos de acceso no están operativos” y por qué la taquilla “permanece cerrada en determinados turnos de mañana y tarde”, así como el “estado actual de las inspecciones y certificaciones obligatorias de seguridad contra incendios en instalaciones deportivas”.
